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Avanzar a paso firme

Avanzar a paso firme

Muchas personas de la tercera edad no solo caminan varias cuadras al día para estar activos, también incorporan nuevas tecnologías que ayudan a su salud. Son poco más de 300 las que quisieron participar de un innovador proyecto que a través de una prenda de vestir mejora la postura, movimiento y calidad de vida.

Caminar, caminar y caminar, esa es la clave para mantenerse activo, dice José Sanhueza. Este talquino de corazón tiene 80 años, muestra gran vitalidad, confiesa que le cuesta quedarse tranquilo y a su edad le gustan los desafíos.
Recorre en promedio 30 cuadras al día. Aunque está jubilado, no quiere pasar gran parte del tiempo sentado en el sillón de su casa viendo televisión. “A los 14 años empecé a trabajar y de ahí no paré hasta los 75 como empleado, pero quiero estar activo hasta que Dios me de la fuerza. Actualmente me siento bien, me cuido, veo médico constantemente”, comenta este hombre casado, con tres hijos y seis nietos.
Es tal su preocupación y ganas de hacer cosas, que cuando lo invitaron a participar del proyecto que desarrolla la Universidad de Talca sobre una calza inteligente para mejorar la postura y movimiento de los adultos mayores, no lo dudó. “Valoro lo que aquí hacen porque este producto ayudará a una vejez mejor, feliz de ayudar en las pruebas”.
Por lo mismo, concurre motivado hasta los laboratorios de Kinesiología de la UTalca. Al conversar con él se nota una persona entusiasta y alegre. “A pesar que no sufro de dolores de piernas, rodillas, hombros, ni nada, encontré que esto es interesante, la población se está poniendo vieja y hay que ayudarla a vivir mejor en los últimos años”.
José desde los 15 años participa en distintas agrupaciones deportivas y sociales. Todos los días se levanta antes de las 9 de la mañana ya que actividades no le faltan. También es un abuelo muy presente y en las tardes recoge en vehículo a sus nietos desde el colegio.
Si le sumamos lo que camina a diario, queda en evidencia su gran vitalidad. “Para mí todo esto es normal, no hay sacrificios, y voy a continuar haciendo cosas”, aclara.
Asegura que con el paso del tiempo es clave mantenerse activo, por eso, se preocupa de su salud y quiso participar del proyecto que previene riesgos de caída y pérdida de capacidad para moverse.

Calza inteligente

Así como José Sanhueza, son varios los adultos mayores que están participando del proyecto Calza Inteligente. El director de la clínica de Kinesiología de la Universidad de Talca, Cristián Caparrós, detalla que “este es un proyecto que busca generar una tecnología innovadora a través de una prenda de vestir, en este caso una calza para los adultos mayores y que trata de prevenir ciertos aspectos que son propios de envejecer”.
Caparrós reconoce que los participantes tienen una gran energía. Detalla que llegaron de diversos clubes de adultos mayores. “Son súper dispuestos, motivados a estas nuevas ideas. Nosotros creemos que ellos rechazan un poco las tecnologías, pero nos hemos equivocado, creo que ellos están muy abiertos a recibir estas nuevas propuestas y por sobre todo son súper comprometidos, responsables y eso ayuda a facilitar el proceso”.
Este es un proyecto multidisciplinario en el que participan varios profesionales como ingenieros, kinesiólogos, doctores, diseñadores y estudiantes de la Universidad de Talca.
Valeria Bravo, es diseñadora industrial y directora alterna del proyecto Calza Inteligente que comenzó hace un año y medio. Explica que la idea nació porque la población en Chile está envejeciendo y se necesita contar con nuevos productos frente a la pérdida de movilidad. Recalca que con el sedentarismo llegan problemas articulares, por eso, la idea es mejorar el control postural, el equilibrio y en general la calidad de vida. “Esta prenda surge de mi tesis de pregrado y en conjunto con la Facultad de Ingeniería se hizo un desarrollo más tecnológico, que tiene que ver con ciertos dispositivos vibratorios que se están aplicando al producto, lo que facilita la actividad muscular”.
La profesional agrega que actualmente se trabaja en la prueba de validación, esperan tener una versión mejorada a fin de año y pronto desarrollar la fase de comercialización.

Valeria Bravo
Trabaja junto a su equipo para mejorar la tecnología y diseño de esta calza

Apoyo al emprendimiento

Este trabajo que se ha desarrollado con financiamiento de Conicyt, además de aportar a la comunidad, impulsa el emprendimiento y la labor multidisciplinaria con académicos de la Facultad de Ingeniería e investigadores de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UTalca.
Javier Muñoz, director del proyecto y decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Talca, destaca que en esta Institución hay políticas que promueven y fortalecen este tipo de emprendimientos. “Tenemos un equipo que da soporte tanto a los académicos como a los estudiantes para que puedan fomentar y potenciar sus ideas, es así como ya se han visto resultados, algunos estudiantes se han ganado concursos reconocidos a nivel nacional y eso nos pone muy contentos”.

Comodidad

Uno de los puntos claves en este proyecto es la comodidad de la calza, aspecto que ya valoran sus usuarios. “Esto es como prenda de uno, de uso cotidiano, como calzoncillo largo”, comenta José Sanhueza.
“En una primera instancia los cables estaban a la vista y ahora ya es de fácil uso, tiene mejores terminaciones de diseño”, agrega Cristián Caparrós.
Por ahora las pruebas siguen con entusiastas personas de la tercera edad que quieren mejorar su capacidad física y aplazar la pérdida de autonomía, así como José Sanhueza, un hombre que a su edad sabe que cada paso importa.