close
Movilidad estudiantil: Un mundo de experiencias

Movilidad estudiantil: Un mundo de experiencias

En un planeta globalizado, las vivencias en países extranjeros son importantes tanto para la vida personal como profesional. Cada año más de un centenar de jóvenes de la UTalca emprende esta aventura.

Desde su infancia en Puerto Cisnes a los escenarios europeos hay una larga historia de talento y perseverancia. Carlos Valdés tiene solo 24 años y desde los doce se ha dedicado a la música como intérprete de flauta traversa.
Su relación con la Universidad de Talca comenzó temprano, cuando ingresó al Conservatorio de Música de la Universidad de Talca a la vez que estudiaba en el Liceo de Cultura y Difusión Artística del Maule. En 2015 ingresó a la carrera de Interpretación y Docencia Musical, donde hoy cursa quinto año.
En 2019 Carlos realizó una pasantía en España, experiencia que le abrió un mundo de posibilidades profesionales y personales. “Cuando entré a la Universidad me fue bien en las asignaturas y pude optar para ir al intercambio. Decidí tomar allá las asignaturas de pedagogía en la Universidad de Valladolid, en Castilla”, relata.
Su intención era aprender sobre docencia musical y tocar música en Europa. “Quería conocer la educación que se hace en España y tratar de traer algunas ideas para acá, principalmente para los alumnos de primaria, enseñanza básica y secundaria, para comprender los métodos para llevar a cabo el trabajo musical”, explica Carlos. Sin embargo, su estadía también le permitió perfeccionarse como intérprete de flauta traversa. “Solo tomé tres asignaturas, para tener tiempo de estudiar música y tomar clases particulares. Tomé clases con un guitarrista de jazz y pianista muy famoso de allá, que se llama Víctor Antón”.
Sus esfuerzos se vieron recompensados al lograr integrar una banda local, con la que tuvo mucho éxito. “A través de amigos en común conocí a este grupo que se llama De Perdidos al Trío y pude tocar en muchas partes con ellos, me escucharon y vieron que podía improvisar muy bien, me incluyeron en la banda y viajamos por pequeños pueblos y ciudades en la comunidad de Castilla y León”.
Su evaluación de la estadía es muy positiva. “Yo la verdad es que no me arrepiento de nada. Fue una experiencia muy enriquecedora culturalmente y profesionalmente y en lo musical también. Me gustaría volver”, asegura el estudiante.

Más allá de las aulas

Para viajar al extranjero y vivir esta experiencia, Carlos contó con el apoyo del departamento de Relaciones Internacionales de la UTalca. Su director, Gonzalo Arenas, explica la importancia de la movilidad estudiantil para la Institución. “La internacionalización está en el Plan Estratégico de la Universidad, donde establece que queremos formar alumnos globales y que la internacionalización es importante. No hay ninguna universidad ahora que no considere la dimensión internacional como relevante y que no esté tratando activamente de enviar y recibir alumnos y de promover la internacionalización. Es una dimensión que no se puede no considerar si se quiere ser una universidad moderna”.
La finalidad de esta política de la Casa de Estudios es “insertar a esta Universidad regional en el contexto de la educación superior, donde no importa el tamaño de la institución o donde esté, sino que tiene que ser parte de esta educación universitaria global que es cada vez más vigente, necesaria y demandada por todas las empresas y todos los sistemas. No hay ningún país del mundo y ninguna universidad donde no se están haciendo este tipo de esfuerzos”, asegura el director.
Es por eso que el departamento trabaja por promover esta opción a los estudiantes y apoyarlos en el proceso. Arenas señala que, “se apoya la movilidad de nuestros alumnos mediante dos vías. Una es el acceso a becas, que consiste en los pasajes y 500 dólares, y el acceso a un crédito que piden ahora y pagan una vez que se gradúan”.
Así como Carlos, cada año un promedio de 130 alumnos vive esta experiencia en el extranjero. Franco Mella, coordinador de movilidad estudiantil saliente de la UTalca, explica que el proceso de postulación se realiza una vez por semestre para las dos becas. “Una convocatoria Abate Molina y una convocatoria CINDA cada semestre. El principal criterio de selección es la calidad académica del alumno”, deben encontrarse en el ranking de mejores calificaciones de su carrera y no pueden tener más de tres ramos reprobados.
Los estudiantes que viajan al extranjero deben cumplir allá algunas exigencias académicas. Mella detalla que, “ciertas universidades tienen como requisito que los estudiantes internacionales tomen al menos 20 créditos, y esos son 4 cursos. Para los países que no son hispanoparlantes a eso también se suma la preparación idiomática. Por ejemplo, si un alumno se va a Alemania, significa que además de esos 20 créditos, tiene 4 créditos más por el curso de alemán que es obligatorio”.
Además de conocer lugares, culturas y personas, esta experiencia internacional le permitió a Carlos profundizar sus conocimientos de docencia. Hoy se siente más preparado para enfrentar los desafíos profesionales, especialmente en su rol como profesor de flauta de la Orquesta de la Escuela de Vichuquén. “Los conocimientos que logré tomar en la Universidad de Valladolid fueron muy didácticos para trabajar con niños. Ahora hago las clases de una forma mucho más entretenida para que no sea tan teórico como una clase normal. También me preocupo de mostrarles música de distintos estilos y de diferentes lugares”. Sin duda una experiencia positiva que Carlos traspasa a sus alumnos