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Vocación por la salud pública

Vocación por la salud pública

Un marcado interés por mejorar la atención oral de poblaciones vulnerables distingue a estas jóvenes. Cada una desde sus sectores colabora en actividades que benefician la calidad de vida de las personas, siempre con el distintivo sello Utalino.

Lleva más de 10 años dedicada al servicio público. Ha ayudado a pacientes en diversas zonas del país, siempre con gran entrega y vocación por lo que hace. Carolina Bravo es odontóloga de la Universidad de Talca, donde descubrió que esta carrera es su pasión.
En 2008, cuando era estudiante conoció el Grupo de Odontología Preventiva (GOP), organización de alumnos y exalumnos de la Institución que realiza voluntariamente charlas educativas sobre cuidado oral, prevención de enfermedades bucales y tratamientos en población vulnerable. Para Carolina, esta organización es “pasión, vocación, servicio social, es amor al prójimo, es darse, es dar lo mejor de ti en beneficio de la comunidad a la que te estás acercando”.
Como ella, son muchos los estudiantes que han realizado este tipo de actividades. Sin embargo, para Bravo esta instancia significó un hito en su carrera. “Antes de entrar al GOP la Odontología era como una herramienta para ganar plata para vivir y después del GOP es mi vocación, mi pasión y lo que me gusta hacer. Me marcó absolutamente”, explica la profesional.
Fue en esa organización donde comprendió también la importancia de enseñar a las personas a cuidar su dentadura, especialmente durante la infancia. La odontóloga recalca que, “sin educación no sirve el asistencialismo tampoco. Van de la mano, son hermanos, no pueden separarse”.

Sonríe Rapa Nui

Hoy vive en Isla de Pascua, donde trabaja como dentista en el servicio público, atendiendo principalmente a niños, jóvenes y embarazadas. Allí continúa haciendo una dedicada labor de voluntariado. Desde 2016 coordina y gestiona un proyecto llamado Sonríe Rapa Nui, que lleva servicios odontológicos gratuitos a personas de escasos recursos. La iniciativa fue creada por Carolina, quien también consigue el financiamiento con ayuda de la Municipalidad, organizaciones y empresas. “Hay aportes de privados y aporte nuestro también”, explica.
En noviembre de 2019 se realizará la tercera versión, donde viajará a la isla una delegación de 16 alumnos y docentes de la UTalca que colaborarán de manera gratuita con esta generosa tarea. Soraya León es directora del Magíster en Odontogeriatría de la Casa de Estudios y una de las docentes que participará de la instancia. “Primero vamos a hacer capacitación a los odontólogos generales en odontogeriatría”, y por otra parte “vamos a intentar realizar visitas domiciliarias a pacientes con dependencia severa”, que no tienen acceso a salud bucal, explica la docente.
León hace una evaluación muy positiva de este tipo de proyectos. “Es una oportunidad para las personas que están allá ya que nosotros les llevamos el conocimiento, para nosotros enriquecernos con condiciones distintas que nos van a aportar una mirada diferente de la salud bucal y para potenciar un poco más los equipos de trabajo”.
Además, agrega que esta instancia “es un operativo interesante porque lleva recursos especializados donde no existen, lo que ayuda, potencia y estimula el desarrollo de esa disciplina allá”.
La odontóloga destaca que, así como Carolina, existen muchos ex alumnos que tienen una gran vocación de servicio. “La salud pública es un sello de nuestra carrera. La mayoría de nuestros egresados opta por la salud pública, aunque no es fácil ingresar”.

Nuevas generaciones

El Grupo de Odontología Preventiva (GOP) cuenta actualmente con más de 100 alumnos y ex alumnos, que realizan una importante labor de servicio a la comunidad. Bárbara Avendaño es estudiante de sexto año de la carrera y actual presidenta del grupo, por lo que destina parte de su tiempo a organizar estas actividades.
Detalla que la iniciativa se conformó en 2006 y en ella “realizamos prevención y educación de salud oral, y en invierno y verano se hacen actividades más concretas de atención dental gratuita”, que consisten en tratamientos de baja complejidad como restauraciones, limpiezas, alguna exodoncia, sellantes y flúor.
Los voluntarios buscan entregar prestaciones a “las poblaciones más vulnerables, de difícil acceso a la salud oral, o lugares donde la salud bucal es deficiente. Tratamos de abarcar esas zonas principalmente”, destaca Bárbara, por lo que todos los servicios se realizan de forma gratuita para los pacientes.
La estudiante destaca la importancia de la labor que realizan los llamados goperos. “El objetivo principal es mejorar un poco la calidad de vida de las personas de zonas más rurales y vulnerables. Sabemos que las políticas odontológicas son muy pobres en ese sentido”. Sin embargo, asegura que el beneficio es mutuo, ya que para los estudiantes es también de gran aporte. “Es una actividad muy enriquecedora que también te hace conocer a tus compañeros, a tus futuros colegas, aprendes a compartir, a salir de tu zona de confort. Además te sientes muy bien de ayudar a personas que lo necesitan y de recibir su agradecimiento”.
Ya sea como estudiantes o en su vida laboral, estas utalinas destacan por su liderazgo y aporte a la salud de la comunidad donde viven. El compromiso social comienza en las aulas de la Universidad de Talca y se transforma en un sello que sus profesiones llevan a todos los rincones del país.