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Registrando el presente para las nuevas generaciones

Registrando el presente para las nuevas generaciones

Durante estos meses de movimiento social, han sido varios quienes han salido con sus cámaras de fotografía, de video, drones e incluso con sus celulares a captar lo que está ocurriendo en las calles. Evidencias que servirán en el futuro para entender qué pasó en Chile a partir del 18/O.

Ricardo Jara, es un destacado realizador audiovisual. A sus 17 años grabó por primera vez una manifestación social, en el lago Mehuín acompañado de su familia, momento en el que se maravilló con estos movimientos y empezó a registrarlos.
Jara, es uno de los profesionales que junto a su cámara recorre la ciudad de Talca documentando el estallido social. “Llevo 20 años viviendo acá y nunca vi una barricada en Talca, nunca vi que quemaran una silla de la plaza, lo más cercano fue en la Revolución Pingüina que se tiraron un par de lacrimógenas, pero no pasó a más”, recuerda el profesional. Quien al momento del estallido no lo pensó dos veces y salió a grabar, “ver que el movimiento empezó a agarrar fuerza y que comenzó a salir mucha más gente, fue en ese momento que dije es necesario salir y no solo a grabar a las personas pidiendo a través de pancartas, sino que aproveché de llevar todo lo que tenía, un dron, las cámaras y junto a otro colega, que registró solo sonido, empezamos a documentar a través de imágenes como la 2 Sur, desde la 11 Oriente, estaba completamente llena de gente, eso no lo vas a ver nunca más en Talca”, expresa el audiovisual.
Jara sabe que todo el material grabado durante las largas jornadas de marchas y movilizaciones será un registro valioso para las próximas generaciones. “Hoy es importante documentar lo que está pasando y ahí es donde viene un poco ese aprendizaje que uno adquiere de los más antiguos. Ese dicho que un pueblo sin memoria no puede contar su historia o un pueblo sin documentales es como un pueblo sin fotografía”, asegura.

Ricardo Jara
Realizador audiovisual y documentalista
Fotografía por Marcela Nieto

Conservación patrimonial

Eduardo Bravo, director del Centro de Documentación Patrimonial perteneciente al Instituto de Estudios Humanísticos Juan Ignacio Molina de la Universidad de Talca, se encuentra liderando una iniciativa que tiene por finalidad conservar todo el material realizado durante el estallido social. “Registremos el presente”, se llama la campaña comunitaria que tiene como objetivo compartir de manera responsable y ordenada las fotografías, los videos y las distintas representaciones que ha dejado este evento histórico vivido en la Región y en el país.
Para el director del Centro, es una creencia errónea que las redes sociales son una especie de panacea del archivo. “Cuando lanzamos esta campaña pretendíamos crear un espacio de memoria social frente a las movilizaciones que estaban ocurriendo, un espacio de memoria ciudadana y quisimos empezar a guardar todo. Todas las manifestaciones significativas con mirada local en Instagram, Facebook, YouTube y Twitter”, comenta Bravo.
Iniciativa que permitirá a los historiadores e investigadores recurrir al repositorio del Centro de Documentación Patrimonial de la UTalca para consultar las fuentes primarias y así poder reconstruir la historia. “Nos dimos cuenta de la necesidad de crear un archivo público, de contar con un centro de registro que fuera distante de los centros de poder, de los canales de televisión. Con el objetivo de dar cuenta de ese registro, para entregarlo de manera ordenada y dar acceso a estos testimonios, especialmente en el rol que cumple una universidad pública chilena, que representa todavía un espacio de soberanía social, de legitimización social”, enfatiza Bravo.
Asimismo, Pedro Zamorano, director del Instituto de Estudios Humanísticos Juan Ignacio Molina de la UTalca, realza la misión del Centro de Documentación Patrimonial, el cual debe proteger, preservar y clasificar la información para tenerla a disposición de los investigadores. “Estamos en otra era de la información. Antiguamente la información que teníamos, para otro momento de la historia de la ciudad, eran actas, cartas, fotografías y hoy tenemos videos, memes, pantallazos, en fin, un tipo de información más dinámica, más interactiva y real, porque es una información de registro directo, la que nos permitirá en el futuro generar estudios, tesis e información para la comunidad”, comenta Zamorano.

Redes sociales

Una de las preocupaciones de los profesionales del Centro de Documentación Patrimonial, es la cantidad de material existente sobre el estallido social en las redes sociales que se podría perder. Cora Bravo, bibliotecóloga y gestora de información archivística de la UTalca, indica que el usuario de las plataformas digitales sube el contenido, pero no les interesa rescatar esa información. “La comunidad no hace la misma lectura que nosotros, quienes trabajamos archivando y recopilando, no se dan cuenta que los archivos que publican se pierden, se los roban e incluso los borran. Por ese lado no hay mucha conciencia de preservar este episodio por la sociedad, nos hace falta educación patrimonial”, enfatiza la profesional.
Además, resalta la relevancia de recopilar este tipo de información patrimonial. “Es importante porque es parte de la historia, la que va a conducir los hilos de la sociedad. Porque acá hay una evidencia y nosotros estamos archivando el futuro, la investigación futura. ¿Por qué se generó esto? La gente tiene que saber en 40 años más, porqué se generó, cómo, cuándo, en qué momento comenzó, qué había detrás. Esto es parte de la cultura chilena y de la historia de Chile, no de la historia que uno está acostumbrado a leer en libros. Esto es lo que está ocurriendo en el momento exacto, por eso es importante de archivar, para que no se pierda nuestra historia”, concluye.