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Un intercambio diferente

Un intercambio diferente

Enfrentar una pandemia no es fácil, menos lejos de casa y en un país desconocido. Pero lejos de arrepentirse, Javiera Bazaes, una joven estudiante Utalina disfruta por estos días de su particular estadía en Alemania. Lo hace con la misma disciplina que sus nuevos vecinos y compañeros de Universidad. Es una gran oportunidad de aprendizaje dice, y así convive con ella.

Ya es tarde en Alemania, pero el reloj biológico de Javiera dice otra cosa. Ya casi cumple dos meses en el viejo continente y aún su conexión con Chile traspasa todas las fronteras y cambios horarios.
No han sido días fáciles, para nadie, pero Javiera, su madurez y su gran compañera de viaje han hecho de esta, una experiencia inolvidable. Javiera es de Rauco. Hace cinco años ingresó a estudiar Ingeniería Informática Empresarial a la Universidad de Talca. Durante mucho tiempo soñó con este intercambio. Organizó cada detalle de su primer viaje en avión, uno que por precaución, realizó con guantes y mascarilla. Así comenzó esta nueva aventura, una que disfruta junto a Marjorie González, compañera de carrera y su mejor amiga. Están juntas de intercambio por seis meses. Aterrizaron el 25 de febrero en Münster, conocida como la ciudad de las bicicletas, más de un cuarto de su población son estudiantes.
Llevaban pocos días en esta ciudad universitaria cuando se confirmó el primer caso de Coronavirus del lugar. Y si bien, desde la UTalca les ofrecieron regresar a casa, ellas prefirieron seguir de intercambio. Javiera cuenta que en todo este tiempo, nunca se ha decretado cuarentena obligatoria, sin embargo, nadie sale de casa, porque esa es la recomendación. Con eso es suficiente. Disciplina, respeto y cultura es lo que respira en cada rincón. Así enfrenta la pandemia y este intercambio, distinto pero muy enriquecedor, comenta.

¿Cómo fue tu llegada a Alemania? En ese momento, ¿en qué etapa se encontraba la pandemia en el país y particularmente en tu ciudad?

Mi llegada a Alemania, desde un principio, fue un gran desafío. El mundo estaba enfrentando una situación nunca antes vista, sabíamos que sería complicado y que quizás podríamos tener muchas repercusiones detrás de tomar la decisión de venirse, pero gracias a Dios, tuvimos una llegada bastante buena, la cultura alemana es enriquecedora de por sí (…) En el país aún estaba comenzando todo y no se sabía a ciencia cierta qué es lo que pasaría en las semanas posteriores (…)

 ¿Cómo ha ido evolucionando la situación, cómo la enfrentan en la ciudad, y ustedes?

La situación ha ido evolucionando bastante bien debido a que se tomaron a tiempo las medidas y los resguardos necesarios para que el virus no avanzara tan rápido. Siempre hemos admirado la grandeza de Alemania para enfrentar los problemas que conlleva de una manera bastante especial y esta vez no fue la excepción, puesto que, luego de semanas de medidas estrictas de seguridad, junto al gobierno y la gente se pudo lograr controlar el virus, esto no significa que acabó pero es un mensaje bastante esperanzador, sobre todo para nosotros, los chilenos que estamos muy lejos de casa y que esto nos dificulta aún más en nuestro proceso de aprendizaje y conocimiento de una nueva cultura. Nosotras tratamos de enfrentarlo siempre con optimismo, es algo nuevo para todos, probablemente se vieron arruinados muchos de los planes que teníamos para salir a conocer y todo, pero lo importante ahora es cuidarse, es tener una buena salud y seguir todas las medidas, al igual como lo hacen todos los alemanes. 

Javiera y su amiga Marjorie durante los primeros días en Alemania

Además de tus clases, ¿qué otras actividades realizas durante el día? 

Las clases acá, si bien en un principio todos nos decían que no tenían mayor complejidad, han sido un gran desafío para nosotras. Esto conlleva que, si bien no estamos en clases durante el día, también estamos trabajando en cosas relacionadas a ellas (…) Además de ello, cada una tiene proyectos en Chile y cosas que dejamos pendientes y que ahora por la cuarentena estamos aprovechando de hacer, como por ejemplo aprender a tocar instrumentos, leer libros que nunca tuvimos tiempo de leer y ahora sí, hasta salir al supermercado era algo nuevo acá porque todo era distinto. 

La evalúas como una experiencia muy enriquecedora. ¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje?

Efectivamente, creo que enfrentar esta pandemia lejos de casa y de mis seres queridos ha sido lo más importante que me ha tocado hacer en la vida en temas de crecimiento y responsabilidades (…) Una experiencia muy enriquecedora. Desde nuestra perspectiva, conocer Alemania ha sido lo mejor que nos pasó y aprender día a día de cosas nuevas nos llena el alma. Ha sido un proceso de crecimiento personal constante, más que mal, enfrentar una pandemia lejos de casa y solas es un desafío donde todos los días se aprende. Este país nos enseñó que la cultura de cada uno es lo más importante para que la sociedad crezca y se desarrolle de una manera especial. Todo lo que sucede o cosas simples que para algunos no llaman mucho la atención, a nosotras sí. Lo que más valoramos es la honestidad de la gente, la simpatía y la buena llegada que tienen con los extranjeros (…) Es por eso y muchas razones más, que vivir acá ha sido un proceso de aprendizaje constante, de sorpresas todos los días, donde cada día admiro más poder seguir acá y seguir creciendo y empapándome de esta linda cultura.