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Solidaridad en medio de la pandemia

Solidaridad en medio de la pandemia

Desde que comenzó la emergencia sanitaria producto del Covid-19, diferentes iniciativas han surgido para apoyar a los adultos mayores, y a quienes más lo necesitan. Acciones altruistas que también se han replicado en el Maule.

Tras la suspensión de clases producto del Coronavirus, la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb) anunció la entrega de una canasta de alimentos para todos los estudiantes beneficiarios del Programa de Alimentación, la acción se realizó de manera paulatina y no todos recibieron la caja al mismo tiempo, un hecho que motivó a un grupo de apoderados del colegio Integrado de Talca a organizarse para ayudar a los niños que se quedaron sin este beneficio.
Javiera Arjona, participó de esta iniciativa y explica cómo se gestó la idea, “una apoderada del curso de mi hija que es profesora de un establecimiento educacional de escasos recursos nos dijo que 15 estudiantes habían quedado sin la canasta”, fue en ese momento que decidieron participar de una campaña solidaria, hicieron un grupo en Whatsapp y a cada apoderado se les asignó una familia para llevarle alimentos y artículos de aseo. “Como estoy sin trabajo, acudí a mi entorno familiar y reuní muchas cosas, luego fui personalmente a dejarlas”, rememora.
Cuando llegó, salió una mujer de unos 30 años en pijama, “me saludó con una voz muy dulce y le dije que sabía que necesitaban un poco de ayuda y empecé a bajar las cosas, ella lloraba y me daba las gracias. Fue realmente muy emocionante”, relata. Como medida de prevención, Javiera utilizó mascarilla, guantes y dejó todo afuera de la casa para evitar el contacto físico, “cuando me iba, le dije que me gustaría darle un abrazo pero no se podía”. La ayuda se volverá a repetir, “con los demás apoderados quedamos en realizar una nueva canasta para entregarle a las mismas familias”, detalla.  

Mercadería que reunió Javiera y su familia

Nuestra mejor cualidad 

Carla Mendoza, psicóloga y coordinadora clínica del Centro de Psicología Aplicada (CEPA) de la UTalca, explica que en momentos de crisis el ser humano puede mostrar sus mejores y peores cualidades. “Esta emergencia sanitaria por Covid-19, pone a prueba nuestra disciplina, nuestra responsabilidad con la sociedad y por sobre todo nuestra capacidad de ser solidarios. En estos momentos se ponen a prueba nuestros valores y nos da una oportunidad para mostrar que la solidaridad es más potente que el individualismo y el egoísmo”, advierte.
La especialista señala que los seres humanos somos solidarios casi por naturaleza, en épocas de crisis surge la identidad social, “el sentir que somos un solo grupo afectado por una gran pandemia mundial, lo que hace que sea más fácil, el que pueda surgir la generosidad en el grupo humano, un ejemplo claro fue la Teletón en nuestro país donde a pesar de la grave situación sanitaria y financiera a nivel nacional, pudimos reunirnos como un endogrupo (chilenos) y ayudar a esta noble causa”, detalla. 

Una mano cuida a la otra
Los adultos mayores conforman el grupo más propenso frente a la pandemia de Coronavirus y el llamado que más se repite estos días es que se queden en casa, por eso se han realizado campañas para apoyar a personas que no están en condiciones de realizar sus compras de alimentos y medicamentos.  Susana Campos, psicóloga de la Dirección de Salud del Estudiante y del Centro de Psicología Aplicada (CEPA) de la UTalca expresa que, es importante apoyar y ayudar a las personas mayores sin interferir con su autonomía e independencia. “Debemos preguntarles qué necesitan antes de tomar alguna acción y del mismo modo, dejarles saber que estamos disponibles para asistirlos en caso de necesitarlo. No asumamos que necesitan cualquier ayuda, los adultos mayores son adultos al fin y al cabo y siempre es necesario dejar canales de comunicación abiertos con ellos para que puedan solicitar ayuda cuando la necesiten. Mostrar disponibilidad y atención a sus necesidades es en sí el mejor acto de solidaridad que podemos brindarles hoy en día”.
En tanto, Carla Mendoza, explica que también hay que preocuparse de su salud mental, “debemos llamarlos diariamente, realizar actividades donde podamos incluirlos: actividades recreativas dentro del hogar, manualidades, cocina, ejercicios físicos simples y de bajo impacto”, resalta. 

Múltiples beneficios
Susana Campos, especifica que existen investigaciones en salud mental que han descubierto en los últimos años que las personas que se involucran activamente en actividades caritativas y solidarias tienen mejor autoestima, “existe mayor satisfacción con la vida y sensación de logro en general. Por otro lado, las actividades solidarias normalmente se organizan con y en grupos, y en ese contexto podemos encontrar los beneficios propios de ser parte de un grupo: sentimientos de conexión, pertenencia, apoyo mutuo, que pueden servir como factores protectores contra el estrés propio de una crisis”, comenta.
Agrega también que es común que surjan actitudes y conductas igualmente extremas por parte de la comunidad, y éstas pueden ser positivas o negativas. “En este contexto, la empatía, el altruismo, abnegación e incluso actos heroicos pueden surgir o hacerse evidentes de manera más recurrente”.