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Vacunas: Escudo invisible contra las enfermedades

Vacunas: Escudo invisible contra las enfermedades

Prevenir afecciones contagiosas es siempre importante, pero hoy se hace vital para evitar que el sistema de salud sufra mayor colapso. El llamado es a seguir el calendario de inmunización y protegerse de los virus estacionales.

A más de tres meses de iniciada la crisis sanitaria en Chile, queda en evidencia la importancia de las vacunas para mantener la salud de la población. Con un procedimiento simple, que no toma más de 5 minutos, el organismo queda protegido de enfermedades que podrían llegar a ser fatales.
La doctora Virginia Arias, especialista en Medicina Familiar y docente de Escuela de Medicina de la Universidad de Talca, recalca la necesidad de estos procedimientos para resguardar a la sociedad de los estragos de una pandemia. “Después de la potabilización del agua, es lo que más impacto ha tenido en salud pública para prevenir muertes y enfermedades de niños y adultos”.
Arias explica que las vacunas “son medicamentos biológicos constituidos a partir de los mismos microorganismos de los cuales quieren protegernos, pero en este caso muertos o atenuados” y que su función es la de “generar al organismo inmunidad frente a una determinada enfermedad, estimulándolo para que produzca anticuerpos”.
Durante la época invernal, existe un aumento de enfermedades respiratorias como la influenza, que es “la infección viral respiratoria más frecuente para casi todas las edades, a excepción de los niños menores de 1 año, donde predominan otros virus respiratorios”. Arias recomienda inocularse anualmente. “La vacuna anti influenza puede impedir la infección, o si se contrae, que sea más leve. Lamentablemente, como el virus de la influenza tiene la capacidad de mutar, la vacuna debe colocarse todos los años”.
Aunque la docente recomienda la inmunización de todos los individuos, existen grupos de la población que son más vulnerables y deben vacunarse todos los años, “personas de 65 años o más, embarazadas, personal del área de salud, niños entre 10 meses y 10 años, pacientes crónicos con alguna de las siguientes enfermedades: diabetes, hipertensión arterial, enfermedades pulmonares crónicas (como asma, EPOC, enfisema), cardiopatías, enfermedades neuromusculares, obesidad mórbida, insuficiencia renal en etapa 4 o más y pacientes en diálisis, insuficiencia hepática crónica, enfermedades autoinmunes, cáncer en tratamiento, VIH e inmunodeficiencias”.

Vacunas en pandemia
La crisis sanitaria causada por el Covid-19 aumenta la necesidad de prevenir otro tipo de enfermedades. “A pesar del temor de la población de salir en este contexto de pandemia, se debe mantener el Plan de Vacunación para no correr el riesgo de tener brotes de otras enfermedades”, de esta manera se evitará poner mayor presión al sistema de salud.
Además, si se suspenden estos procedimientos, existe un riesgo mayor. “Si dejamos de vacunar, pueden reaparecer afecciones que actualmente están controladas y no son tan visibles, por eso la gente no las tiene tan en cuenta, como la Meningitis, el Sarampión o la Tos Convulsiva”, asegura la doctora.
Por ese motivo la docente recomienda “asistir a la vacunación evitando salas de espera con aglomeraciones, utilizar mascarilla en caso de que existan síntomas de gripe, mantener la correspondiente distancia social y que los menores vayan acompañados solo de un adulto”.

Proteger a los niños

La enfermera Julieta Navea, docente de la Escuela de Enfermería de la Universidad de Talca, explica que existe un calendario de vacunación del Ministerio de Salud que “corresponde al Programa Nacional de Inmunizaciones, enfocadas principalmente en prevenir las enfermedades infectocontagiosas”.
Según la profesional de la salud, “lo importante de la vacunación es que protege a los niños contra estas enfermedades específicas del calendario y a su vez protege a los no vacunados porque hay menos riesgo de que aparezca la enfermedad”, por lo que es fundamental que los padres continúen con la calendarización establecida.
A raíz de la situación del país, la profesional reconoce una disminución de los Controles de Niño Sano. “Ha disminuido la asistencia a los controles de salud infantil en los Cesfam en el sistema público y en el sistema privado en las consultas médicas. Por lo tanto, al haber menores controles, también hay menor vacunación”, declara Navea.
En caso de existir un retraso en las vacunas correspondientes, la recomendación es a ponerse al día. “De acuerdo a una circular del Ministerio de Salud, existe una recalendarización de esas vacunas. Entonces se pone la que está pendiente y así hay ciertos tiempos entre vacuna y vacuna para que se normalice según el calendario correspondiente. Lo importante es nunca saltarse una vacuna, sino que reajustar el calendario”, asegura la enfermera.