close
Respetar las medidas para proteger la salud

Respetar las medidas para proteger la salud

Mantenerse a un metro y medio de otras personas, lavado constante de manos y no tocarse la cara son algunas de las recomendaciones para evitar la propagación del Covid-19, como también de otras enfermedades infectocontagiosas que aumentan en esta época.

Todos los años, la llegada del invierno, trae consigo un aumento en las enfermedades respiratorias. Esta temporada no será la excepción. Sin embargo, la pandemia que atraviesa el país hace más importante que nunca reforzar las medidas para prevenir contagios y así evitar colapsar aún más el sistema de salud.
Nicolás Ayala, tecnólogo médico y docente del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Talca explica que “para los meses de invierno se espera un aumento en la prevalencia de infecciones respiratorias a diferencia del periodo estival”. Dentro de las principales enfermedades que se pueden observar son “las infecciones respiratorias de las vías altas y bajas como el resfrío común, faringitis, gripe o influenza, neumonía y bronquitis”, asegura Ayala.
El profesional explica que el aumento de estas patologías durante esta temporada se debe a que “en invierno los virus respiratorios permanecen con mayor viabilidad infecciosa debido a las bajas temperaturas sumado a la proximidad física y la falta de ventilación en los hogares, puestos de trabajos e instituciones públicas”. Son estos mismos factores los que han propiciado un incremento en los casos de Covid-19 en el último periodo. “Como ha sido la tónica, se ha observado durante estas semanas un aumento considerable en los casos nuevos por Coronavirus lo cual ha afectado a personas de todos los segmentos socioeconómicos, con alta concentración en ciudades con mayor densidad y con una presencia un poco disminuida en comunas menos pobladas o con mayor ruralidad”, asegura Ayala.
Por esa razón, en este periodo se hace fundamental reforzar las medidas de cuidado para evitar la propagación de enfermedades contagiosas. De acuerdo al docente, “las medidas más relevantes para prevenir infecciones respiratorias son mantener lavado de manos, estornudar cubriendo la boca y la nariz con el antebrazo, mantener situación de vacunas al día en población objetivo, evitar presencia en espacios públicos aglomerados, respetar la cuarentena y las medidas de prevención del Covid-19”.
Además, es necesario cuidar la calidad del aire dentro de los hogares. “Es relevante evitar el uso de calefacción por quema de leña ya que empeora la calidad del aire y favorece condiciones físicas y químicas para el contagio o agravamiento de cuadros respiratorios de vías altas y bajas”, asegura Ayala, sin embargo, enfatiza que “es complejo el escenario en la población más vulnerable y se producen algunas contradicciones, puesto que no siempre se posee las condiciones físicas de las recomendaciones estándar como poder ausentarse del trabajo, viviendas espaciosas con mayor disponibilidad de servicios higiénicos y buena ventilación”.

Entender el distanciamiento
Giselle Davis, antropóloga y doctora en Epidemiología Socio-Cultural del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Talca, explica que el distanciamiento físico y social, una de las principales medidas recomendadas por expertos en esta pandemia, presenta algunas dificultades. “Tienen que ver primero, con que la distancia que tomamos con las otras personas no es un proceso totalmente consciente, sino que es un proceso cultural, es un proceso aprendido. Por lo tanto, va más allá de nuestra voluntad personal”, asegura.
Además, establece que esta dificultad se encuentra fundamentada en que “necesitamos tener un lugar en el territorio y en el espacio para poder identificarnos, para poder sentirnos parte de los grupos y de los ambientes donde nos desarrollamos. Entonces cuando nos quitan ese espacio es como que nos quitan el piso, eso nos desestructura y nos desestabiliza”.
Por otra parte, la capacidad de mantener el distanciamiento físico “tiene que ver con las características psicológicas o de personalidad de cada quien. Hay personas que son más introvertidas y que les es más fácil mantener distancia. Los psicólogos plantean que mientras más extrovertida la persona, más le cuesta”.
Asimismo, advierte que el espacio personal que mantenemos con los otros es diferente en diversas culturas. “Hay algunas en que éste es más chico o grande. Cuando estamos en el supermercado o caminamos por las calles esa distancia era de 42 centímetros o un metro que antes poníamos con el resto. Ahora todo eso cambió y pasó a ser un metro y medio a dos metros”. Eso quiere decir que “el espacio personal que tú llevas contigo y antes lo hacías de manera natural, ahora tienes que hacerlo consciente”.
De acuerdo a la antropóloga, estas intenciones se relajan cuando estamos en contacto frecuente con alguien. “Si volvemos a trabajar lo más probable es que al tercer o cuarto día ya estemos trabajando codo a codo con nuestros colegas como antes. En el fondo hay que estarse reinventando los códigos cada día lo que es tremendamente agotador, no se puede”.
La docente asegura que, para incentivar el cumplimiento de las recomendaciones, lo principal es educar a la gente en esta materia. “Que la gente tome conciencia que estamos pautados y condicionados para no hacerlo. No tomarlo a la ligera. Saber que es un tema profundamente afectivo y psicológico, que no es solo racional sino afectivo y social y que corresponde a una necesidad de cada uno. Eso nos va a permitir entender que es complicado, tomar más precaución, no sentirnos tan culpables y angustiarnos tanto. Porque si sentimos que es culpa nuestra, entonces a la primera o a la segunda vez que nos pase vamos a tirar la esponja. Si sabemos que es difícil, que tenemos derecho a equivocarnos y que les pasa a todas las personas, voy a tener más motivación para seguirlo intentando”.