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Valores cívicos: La columna vertebral para una buena convivencia social

Valores cívicos: La columna vertebral para una buena convivencia social

Es poco común escuchar sobre los valores ciudadanos, esto porque no se conocen o no se tiene claridad de cuáles son, por esta razón académicos de la Universidad de Talca explican la importancia de estos principios que son los encargados de guiar el desarrollo de la comunidad.

En el país debido a la discontinuidad de formación ciudadana, hace tiempo no se habla de los valores cívicos, comenta Rodrigo Poblete, abogado de la Dirección General de Estatutos de la Universidad de Talca. “A nivel de sociedad es una materia que está descuidada. Sin embargo, uno puede identificar ciertos principios que son propios de la vida democrática. Lógicamente dentro de esta convivencia nos encontramos con la necesidad de considerar los valores como el respeto, el diálogo, la comprensión, la lealtad y la fraternidad, como elementos claves para una sana convivencia”, expresa Poblete.
Para la psicología estos pilares son el fundamento en los cuales descansan las actitudes y las conductas. “Estos actúan como motivadores, son los orientadores de los cursos de acción que tomamos en la vida”, explica Emilio Moyano, académico de la Facultad de Psicología de la UTalca.
Por esta razón, como sociedad es importante integrar estos principios, ya que “son la columna vertebral que permite sustentar y dar sentido a los otros valores (estéticos, económicos, salud, conocimiento, utilidad, etc.) y a la vida en sociedad”, detalla Jaime González, doctor en Filosofía y académico de la Escuela de Ciencia Política y Administración Pública de la Universidad de Talca.
A esto, Poblete agrega que existe un pilar importante para la sociedad, la tolerancia, “y junto con ella, encontramos también dos conceptos centrales de la democracia e incluso anteriores a la democracia, que son la libertad y la igualdad”, destaca el abogado.

Un poco de historia
Respecto al origen de la República existen algunos valores que eran propios de la Ilustración, de la Revolución Francesa, que se trasladaron a los ideales republicanos de las colonias que se empezaron a independizar, como la libertad, la igualdad y la fraternidad, triada de la que comenzaron a derivar otros principios. “Hay algunos conceptos clásicos que están inspirados en la ilustración, que sirvieron de base para sustentar la independencia de las colonias en América, adquiriendo nuevos contenidos y complementándose con nuevos principios que se fueron incorporando”, explica Poblete.
De esta manera, a lo largo de la historia existen periodos donde se ve un mayor auge de estos ideales y otros donde no, como por ejemplo durante la dictadura. “Uno no puede hablar de la existencia de valores cívicos durante un régimen militar, porque está relacionada con la presencia de la democracia”, precisa el abogado.
Por otra parte, Emilio Moyano, destaca que recientemente en nuestro país, el estallido social, visibilizó conductas ciudadanas como la solidaridad y la justicia social, “los movimientos sociales que se manifestaron en octubre del 2019 representan la expresión, especialmente -aunque no exclusivamente- de los jóvenes, ya que se reclama contra el abuso representado por la corrupción, las pensiones o jubilaciones de sus abuelos, sueldos de sus padres o el sistema de salud”.
El académico, explica que se agotó la paciencia frente al abuso, no obstante, “en su expresión menos deseable se ha manifestado en grupos minoritarios violentos cuyo accionar vandálico a nadie beneficia. La violencia es el fracaso de la política y las condenas a aquella es una retórica que aunque necesaria por lo simbólico, es definitivamente ineficaz para controlarla y menos para extinguirla sino se atiende sus motivos o a algunas de sus múltiples causas”. Además agrega que, “la democracia no puede agotarse solo en declaraciones, sino que debe mostrar eficacia en su escucha activa y debe haber respuesta eficientes y eficaces a los problemas que se le reclaman”.

Escenario actual
Moyano, señala que durante la pandemia del Coronavirus, no se observa que hayan surgido estas cualidades de forma llamativa. “Los valores son el sustrato más profundo de la conducta y no cambian ni se manifiestan siempre de modo tan claro o evidente. Por cierto sociedades individualistas con sistemas sanitarios carentes como la nuestra deben invocar virtudes altruistas, de autocuidado y solidaridad colectiva frente a este flagelo”.
Jaime González, doctor en Filosofía,  plantea que los valores ético-ciudadanos mantienen un sentido en el tiempo que, “nos permite reconocerlos en diferentes momentos históricos, aunque las circunstancias de cada tiempo sean diferentes y los revistan de condiciones culturales distintas para su manifestación”.
El académico, explica que la crisis la sanitaria nos ha obligado a cambiar nuestra vida cotidiana, llevándonos al confinamiento y a una restricción prolongada de nuestras libertades: “En este contexto, en que aumenta la angustia y las necesidades de apoyo, producto de la pérdida del trabajo y del aumento de las personas contagiadas, la solidaridad se refuerza como una respuesta espontánea que se concreta en organizaciones ciudadanas y gubernamentales para crear ollas comunes, comedores solidarios y para hacer campañas de apoyo para las familias que han perdido los ingresos para subsistir”.