close
Mejore sus defensas para el invierno

Mejore sus defensas para el invierno

Abril 19, 2018355Views

Si bien no existen recetas que permitan evitar los resfríos característicos del periodo invernal, es posible adoptar una serie de medidas, como una buena nutrición, entre otros factores, que le permitan enfrentar en mejores condiciones el aumento de enfermedades respiratorias propias de este período.

Todos los años Javiera se hace el firme propósito de cuidar su salud. Para ello ha comprado vitaminas y cuanto suplemento alimenticio ofrece el mercado, sin embargo, algo falla en su planeación y, según recuerda, no hay año en que no haya caído algunos días a la cama abatida por un fuerte resfriado.
La experiencia de esta joven, lleva a una simple pero inevitable pregunta, ¿es posible preparar el organismo para enfrentar en mejores condiciones el duro periodo invernal?
Según especialistas del área, si bien no existe una receta única ni infalible, hay diversas acciones -como una dieta balanceada, actividad física constante y beber mucha agua- que pueden contribuir a fortalecer la salud para enfrentar períodos en que aumentan los factores que ayudan al desarrollo de ciertas dolencias.
A modo de ejemplo, el director de la Escuela de Medicina de la Universidad de Talca, doctor Claudio Cruzat, señaló que aún cuando la vitamina C es beneficiosa, lo es aún más si se ingiere a través del consumo habitual de frutas y verduras.
“Es importante tener claro que la vitamina C no ‘cura’ los resfriados ni los virus respiratorios, pero sí ayuda a reducir los síntomas dependiendo de la complexión de la persona y de la tolerancia que tenga a la ingestión directa o a través de los alimentos que la contengan. No hay duda de que la vitamina C, sin duda, tiene muchas características beneficiosas para todo el organismo, en especial en lo que respecta al fortalecer el sistema inmunológico”, explicó.

PREVENIR

El doctor Sergio Jaime, especialista broncopulmonar del hospital regional de Talca remarcó que no existe una droga “mágica” que se ingiera para evitar las infecciones o los cuadros respiratorios de invierno y puso especial énfasis en la prevención, en particular de personas con enfermedades crónicas.
“Es fundamental que los pacientes con patologías crónicas, respiratorias o no respiratorias estén lo más controlados posible de sus patologías: diabéticos, hipertensos, pacientes con enfermedades obstructivas crónicas, asmáticos. Un paciente no controlado de las patologías crónicas se expone a que en invierno tenga más descompensaciones o más crisis”, explicó.
Agregó que lo anterior se puede apoyar por otras medidas como adherir a las campañas de inmunización impulsadas por las autoridades sanitarias.
“La vacunación que es un estándar de cuidado del Ministerio de Salud para cierta población de riesgo que así está establecido. En este caso, la vacuna contra la influenza, con las normas que ya conocemos, y cuyo efecto es prevenir la forma grave de la influenza, no evita que tenga gripe o un cuadro viral transitorio”, explicó.

ENTORNO

El académico de la Escuela de Medicina de la UTALCA, Rafael Mendoza, añadió que otra forma de autocuidado tiene que ver con regular, en la medida de lo posible, la exposición a ambientes poco saludables.
“Es recomendable evitar sitios muy concurridos y cerrados. En caso de ser necesario permanecer en tales condiciones, el empleo de barreras físicas como mascarillas, es una alternativa de fácil acceso”, dijo el académico.
El facultativo agregó que las personas también deben ser responsables de quienes se encuentran en su entorno. “Ante la aparición de tos o estornudos, es necesario cubrirse la boca con pañuelos o en su defecto con el pliegue del codo para proteger a las demás personas”, advirtió.

CONTAMINACIÓN

A la par con el aumento del frío, otro fenómeno que es propio de la época es el aumento de la contaminación del aire, ya sea por el humo de leña o por las emanaciones de vehículos, entre otros factores.
“Es un hecho que la contaminación del aire incide en la proliferación de virus respiratorios que van desde simples catarros hasta neumonías”, subrayó el profesor Cruzat.
“Dichos brotes fundamentalmente son ocasionados por el virus respiratorio sincicial (VRS) e influenza, que es altamente contagioso y como medida de prevención debemos evitar el contacto con el humo de estufas, además del producido por el empleo de combustibles fósiles, e inclusive el generado durante la quema de basura. Todo aquello que contribuya a la formación de smog, llevará consigo la potencialidad de irritar las vías respiratorias con la subsecuente aparición de infecciones, obstrucción bronquial y hasta lesiones cancerígenas”, precisó el director de la Escuela de Medicina de la UTALCA.

FACTOR FRÍO

El clima más húmedo y las bajas temperaturas características del invierno maulino también facilitan el contagio de enfermedades respiratorias, debido a que en estas condiciones el revestimiento (mucosa) del aparato respiratorio superior (nariz, tráquea, bronquios) no es tan eficiente en su función de limpieza y expulsión de virus.
“La temperatura corporal normal inhibe el crecimiento de muchos microorganismos incluidos virus y bacterias, por lo que al disminuirse por la temperatura ambiental condiciona la proliferación de tales gérmenes. Asimismo, el frío puede generar aumento en la producción de moco bronquial e inclusive disminución del calibre bronquial (broncoespasmo) que aporta sustrato para la sobreinfección”, detalló el académico Rafael Mendoza.
Esta es la causa por la cual se suele recomendar el uso de ropa “por capas”, ya que ello garantiza la preservación del calor corporal. Se recomienda, sin embargo, tener la debida precaución para que el vestuario utilizado sean impermeables para que no se humedezca con la lluvia y que, a su vez, permita la salida de la transpiración para evitar la humedad generada por el sudor corporal.