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Cuando el hijo deseado no viene

Cuando el hijo deseado no viene

Mayo 14, 201830Views

Aunque es un problema de salud que involucra a la pareja, una de las causas de su aumento está en la postergación de la maternidad por parte de mujeres que priorizan su desarrollo profesional y personal. Las posibilidades de ser madre, disminuyen después de los 35 años. Afortunadamente, existen programas de baja y alta complejidad para atender a las personas que no pueden y quieren tener un hijo.

Miles de parejas ansían ser padres. Tener un hijo representa para ellas un sueño de vida que a veces se torna en frustración. Sin embargo, hoy existen programas, incluso en el nivel público, para atender a este tipo de problemas de salud del que los chilenos y los maulinos no están exentos.
Cifras del Fondo Nacional de Salud (Fonasa) dan cuenta que, en Chile cerca de 250 mil parejas sufren problemas de infertilidad, lo que representa el 14% de aquellas que se encuentra en edad reproductiva. Al mismo tiempo, estima que el 92% de los casos puede ser resuelto con tratamientos de baja y mediana complejidad, mientras que sólo el 8% necesita de técnicas de alta complejidad.
A nivel global, en tanto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que este problema afecta al 25% de las parejas.

INFERTILIDAD

¿Qué es la infertilidad? El médico gineco-obtetra y académico de la Escuela de Medicina de la Universidad de Talca, Leoncio Fuentes, explicó que “no es la mujer ni el hombre, es la pareja la que es infértil”
“Un 40% de las causas son atribuidas solamente a la mujer, un 40% al hombre y en un 20% ambos tienen problemas. Por lo tanto, ante un caso de infertilidad hay que estudiar a los dos”, detalló.
La definición de infertilidad involucra a la pareja que tiene a lo menos tres veces a la semana relaciones sexuales, la mujer presenta reglas regulares y pasa un año sin que ella se embarace, queriendo que ello ocurra.

CAUSAS

En el caso del hombre, el profesor Leoncio Fuentes dijo que los problemas de fertilidad más frecuentes están asociados a la vida actual en la que es común sentir los efectos del estrés, expresado, por ejemplo, en disminución de la cantidad y calidad de los espermios.
En tanto, en el caso de la mujer, apuntó a la obesidad como una de las causas más frecuentes de la anovulación o falta de ovulación.
“Hoy es una complicación, una patología prevalente del ser humano. La obesidad y la grasa corporal juegan un rol importante en la génesis de las hormonas femeninas. Por lo tanto, en general, las mujeres con más sobrepeso tienen mayor riesgo de tener falta de ovulación”, explicó.
“Existe cada vez más frecuente una patología que se denomina síndrome de ovario poliquístico, que es una anovulación hiperandrogénica. Lo característico en una mujer con este síndrome es el sobrepeso, aumento del vello corporal, evidencias de acción de hormonas masculinas: tendencia a la caída del pelo, más acné y más seborrea. Esa es una gran causa de falta de ovulación”, remarcó.
Otra patología relacionada con la infertilidad que ha ido aumentando en frecuencia es la endometriosis.
“Es la aparición de tejido endometrial fuera de la cavidad uterina”, explicó y añadió que con la menstruación, este tejido se elimina a través de la vagina pero también pequeños implantes de tejido endometrial pueden desarrollarse en otras partes, genera inflamación, dolor y alteraciones anatómicas. “La sintomatología más importante es dolor durante las reglas y con la actividad sexual, dismenorrea e infertilidad”, indicó.

ÉXITO VERSUS MATERNIDAD

Curiosamente, por el perfil de quienes afecta de forma mayoritaria, la endometriosis es considerada la patología de la “mujer exitosa”: solteras, profesionales y de raza blanca, que tienen más de 35 años y que han postergado por mucho tiempo la opción de tener hijos.
“Además, enfrentan otro riesgo de no poder tener hijos porque se acaban los folículos”, acotó el académico de la Escuela de Medicina de la UTALCA.
Al estudiar las causas de la infertilidad, también se encuentran las alteraciones anatómicas secundarias relacionadas con el número de parejas sexuales, fundamentalmente la infección por clamídea que produce “una inflamación crónica del aparato genital superior, lo que determina una alternación anatómica, obstrucción de las trompas y, por ende, infertilidad”.

EMBARAZOS TARDÍOS

En este escenario, Leoncio Fuentes reparó en la existencia de dos problemas actuales de salud pública: por un lado, el embarazo adolescente y por el otro, la decisión de mujeres que quieren tener hijos tardíamente.
“Las mujeres nacen con una cantidad de folículos determinados ¿Por qué llegan a la menopausia? Porque se les acaban los folículos, entonces no producen hormonas y aparecen todos los síntomas de déficit hormonal. Después de los 37 años, hay una pérdida progresiva de los folículos y, por lo tanto, puede ser muy difícil embarazarse”, indicó.
En el caso de las mujeres que se embarazan más tardíamente, el facultativo advirtió que tienen mayor riesgo de desarrollar patologías médicas asociadas con la edad, como hipertensión o la diabetes, que pueden complicarse y afectar además la gestación.
En cuanto a las recomendaciones, el doctor Fuentes mencionó que lo ideal es que la mujer tenga hijos entre los 24 y 35 años, porque a menor edad hay más posibilidades de convebir y con menor riesgo. Además, evitar la obesidad y las adicciones como el tabaco porque su consumo disminuye la tasa de embarazo. El facultativo recomendó a quien tenga intención de embarazarse consultar al médico para descartar cualquier patología que pueda complicar el proceso de concepción.
¿Pero qué hacer cuando una pareja no ha logrado tener hijos? En la Región del Maule, es posible acceder a tratamientos de baja complejidad para abordar la infertilidad, por lo menos en Talca está el conocimiento y la tecnología para estudiar y tratar el problema con técnicas de baja complejidad. “Estudio hormonal, estudio anatómico, seguimiento folicular con coito dirigido y eventualmente inseminación intrauterina”, según precisó el profesor Fuentes.
Agregó que la mayor cantidad de casos puede ser tratada en la capital maulina porque una de las principales causas de infertilidad es la anovulación. “Con la tecnología, con el conocimiento que tenemos en Talca se puede diagnosticar y tratar con absoluta seguridad de éxito”, acotó.
En cambio, señaló que si se requiere la intervención de técnicas más complejas, como la transferencia embrionaria, hay que buscar centros especializados que se encuentran, por ejemplo, en Santiago.
Para acceder a los Programas de fertilización que ofrece el Estado, los interesados deben tener al menos un año de antigüedad en Fonasa.
En el caso de aquellos tratamientos de baja complejidad debe existir incapacidad de lograr un embarazo después de 12 meses o más de relaciones sexuales no protegidas.
En tanto, para acceder a los de alta complejidad la pareja debe haber sido sometida previamente y sin éxito a otros tratamientos, tras lo cual debe ser derivado por el médico tratante. Cabe precisar que pueden postular a este sistema cónyuges o parejas que no estando legalmente casadas, viven en relación de convivencia social, afectiva y familiar, estable al menos durante dos años.
Se consideraran prioritarias las parejas con mayor número de meses en lista de espera. Entre otros criterios de selección también se privilegiará a quienes no tengan hijos previos, ya sea de sangre o adoptados, esto incluye la pareja o matrimonios anteriores.