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Lactancia materna: la mejor fórmula para un óptimo desarrollo

Lactancia materna: la mejor fórmula para un óptimo desarrollo

Mayo 14, 2018320Views

Relegada por largo tiempo a un segundo plano, en los últimos años la lactancia materna ha vuelto a ser valorizada gracias a los múltiples beneficios que representa tanto para la salud de los niños como de sus madres.

La hija de Paloma Leiva tiene un año menos que sus compañeros de curso. Sin embargo, pese a ser la de menor edad, cuando la mayoría cae enferma a causa de algún virus respiratorio, a ella le afecta en menor intensidad.
“No por azar es una niña muy sana que, por ejemplo, cuando los demás tienen síntomas más complicados mi hija solo registre una tos fuerte”, relató esta joven madre, fotógrafa y bailarina de profesión, quien atribuyó esa característica al hecho de que la niña fue amamantada hasta los tres años y medio de edad.
En un país como Chile, la decisión de Paloma de extender por el mayor tiempo posible el período de lactancia no es habitual e incluso en muchos casos quienes así lo hacían eran cuestionadas, incluso por los profesionales que las atendían.
“Tuve una muy mala experiencia con el equipo que me atendió, donde había profesionales que consideraban una locura que quisiera dar teta, me presionaron para que primero a los tres y luego a los seis meses comenzara a dar relleno a lo que me negué porque estaba convencida de que no había mejor alimento para mi hija que mi leche”, recordó.
A partir de esa experiencia, Paloma creó “Tetarte”, proyecto que a través de “tetadas” masivas que se realizan a lo largo de todo Chile e incluso es replicada a nivel internacional busca retratar e informar a las mujeres sobre un acto que, pese a ser parte de la naturaleza humana, es visto por muchos como algo ajeno e incluso desconocido.

ALIMENTO INTEGRAL

La académica de la Escuela de Enfermería de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Talca, Julieta Navea, observó que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda lactancia materna exclusiva -es decir, sin otros alimentos, agua o jugos- hasta los 6 meses de edad, y lactancia materna complementada con otros alimentos hasta al menos los 2 años de edad, como la forma más saludable y nutritiva de alimentar a los niños y niñas.
“Constituye el mejor alimento desde el punto de vista nutricional ya que sus componentes permiten un óptimo crecimiento y desarrollo contribuyendo al logro del máximo potencial de niños y niñas, además evita la contaminación ambiental ya que no genera desechos”, indicó.
Sobre los beneficios directos que tiene para los menores, la profesional señaló que entre aquellos que se alimentan a través de este método “se registran menos casos de cólicos, disminuye el riesgo de problemas maxilofaciales así como de enfermedades como diarreas, otitis media aguda, dermatitis atópicas, asma, alergias e infecciones de vías respiratorias, en tanto que a futuro previene enfermedades como el sobrepeso y la obesidad”.
Navea agregó que los menores no son los únicos que obtienen ventajas de este método de alimentación, ya que también hay un impacto positivo en la salud de las mujeres que lo utilizan. “Disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades como el cáncer de mama o de ovario, depresión post parto, ayudándoles, además, a recuperar el peso de antes del embarazo”, son algunas de las ventajas que mencionó.

DESVALORIZACIÓN

con todas estas virtudes, no resulta fácil comprender el por qué el acto de amamantar llegó a estar en retirada.
Para la directora ejecutiva de la Liga Chilena de Lactancia Materna, Graciana de Bozo, la desinformación y los prejuicios se conjugaron en contra de este método.
“Por mucho tiempo la publicidad iba en desmedro de la lactancia materna, se generó un prejuicio social negativo, ya que existía la percepción que eso era ‘cosa de pobres’, de falta de educación, de falta acceso a otras cosas mejores y que el relleno era de mejor calidad, todo lo cual llevó a que se valorara mal”, planteó.
Agregó que la presión fue tan fuerte que incluso en sectores donde era un proceso natural comenzó a ser observado con desconfianza. “La gente que migraba del campo a la ciudad veía que acá masivamente se daba biberón, entonces dejaban de amamantar para dar leche de fórmula porque querían darle lo mejor a sus hijos”, apuntó.
En este contexto, Paloma Leiva añadió otro factor. “Es visto como algo ‘poco práctico’, donde no se consideran las ventajas que genera para el niño o la madre, sino que como algo que dificulta la reincorporación de la mujer al trabajo”, advirtió.

REIVINDICACIÓN

Ya sea gracias a movimientos sociales como el impulsado por Tetarte o bien iniciativas estatales como el Programa Chile Crece Contigo (ChCC), creado en el año 2007 para apoyar el desarrollo de niños y niñas hasta los cuatro años de edad, que en los últimos años se ha producido una revalorización del proceso de amantamiento.
En ese sentido, la académica de la Escuela de Enfermería de la Facultad de Ciencias de la Salud de la UTALCA, Julieta Navea, destacó que una de las líneas del ChCC hace énfasis en las actividades destinadas a fortalecer este sistema, para lo cual en el set que entrega a todos los recién nacidos en el sistema público de salud se incluye un cojín de lactancia.
“Además, existen programas de gobierno que la estimulan, en los Centros de Salud Familiar (Cesfam) existen las llamadas clínicas de lactancia, en las cuales profesionales matronas y/o enfermeras capacitan a las madres para mejorar la técnica de amamantar”, dijo.
“Desde este año se trabaja en la implementación de Salas de Lactancia es una estrategia que permite dar respuesta a la necesidad de apoyar a todas las mujeres que han optado por ella y desean mantenerla en los distintos espacios en que se desarrolla su vida cotidiana”, añadió la profesional.
Los resultados de todos estos esfuerzos han dado frutos. “La lactancia materna exclusiva en la última década tuvo una tendencia al descenso hasta el año 2011. Aumentó el año 2012, hasta alcanzar el valor de 53,07% en el 2015, acrecentando su prevalencia a 58,8 % en agosto año 2017”, indicó la profesional del Departamento de Planificación y Salud Pública de la seremi de Salud del Maule, Carmen Gloria Vega.

PREJUICIOS

Si bien el acto de dar de mamar es inherente a la vida, entre las mujeres existe cierto temor a hacerlo en particular cuando se encuentran en espacios públicos -como por ejemplo en una plaza o un centro comercial- donde en algunos casos, incluso han sido insultadas.
A la creadora de Tetarte aún le cuesta encontrar explicación a este tipo de situaciones. “Aún no logro entender eso, no le encuentro coherencia al discurso de que dar teta sea algo obsceno porque si somos súper objetivos las mujeres no muestran el pecho, no hay una exhibición, y aunque así fuera, es algo íntimo, nadie tiene porque detenerse a mirar”, planteó Paloma Leiva.
La profesional observó que, además, hay un doble discurso. “Cuando un hombre orina en la calle nadie se detiene a mirarlo siendo que además ahí hay un tema higiénico de por medio, entonces no logro entender por qué a algunos les asusta y agrede que una mamá haga algo que es completamente natural”, expuso.
También a la representante de la Liga Chilena Graciana de Bozo cuesta entender este tipo de situaciones. “Creo que es una situación mental de la persona que la provoca, puede que sienta que es un acto que representa algo retrogrado y eso puede que le provoque algún tipo de trauma”, opinó Graciana.

RELLENO

Entre las profesionales hubo coincidencia de que no se trata de demonizar el uso del “relleno”, aunque también coincidieron en que en ningún caso reemplazan la lactancia materna.
“En situaciones especiales o por enfermedades del niño o la madre se indican fórmulas lácteas, que deben ser indicadas por un profesional, debido a que las cantidades de líquido o concentraciones mal calculadas pueden ocasionar un daño al lactante”, dijo Julieta Navea.
“También las situaciones que evidencian que la lactancia materna es insuficiente para el lactante, por ejemplo que no sube de peso, en primera instancia se refuerzan la técnica de lactancia materna utilizada por la madre, luego de comprobar que no sube de peso se puede indicar lactancia mixta (lactancia materna y artificial)”, añadió.
En este contexto, Paloma Leiva agregó que tampoco se trata de hacer un juicio negativo de aquellas madres que prefieren no amantar. “Lo importante es que cada mujer tome la decisión informada, y a partir de ello opte por aquello que considera mejor para sí y para su hijo”, subrayó.