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Pese a la conciencia existente sobre la problemática medioambiental a nivel gubernamental y social, fue solo en el año 2006 cuando el Comité Nacional Asesor sobre Cambio Global lanzó una estrategia nacional para enfrentar el Cambio Climático, iniciativa que sólo comenzó a operar a través del “Plan de Acción Nacional de Cambio Climático: 2008-2012”, compuesto inicialmente por siete estrategias sectoriales, identificadas como silvoagropecuario, biodiversidad, pesca y acuicultura, recursos hídricos, infraestructura, salud y energía, sumándose en 2014 otros dos: ciudades y turismo.

Para crear este plan el Estado ha considerado un trabajo participativo entre diferentes instituciones, iniciativa que ya tuvo su primera y única experiencia en el Maule, con la convocatoria realizada en septiembre pasado por Corporación Nacional Forestal (Conaf), entidad que trabajó con organizaciones sociales, agrupaciones indígenas, de mujeres, universidades, servicios públicos, gremios y profesionales, entre otros, para desarrollar una serie de propuestas tendientes a disminuir la vulnerabilidad frente a las consecuencias del cambio climático, especialmente aquellas relacionadas con el efecto invernadero.

PARTICIPACIÓN REGIONAL

En la actualidad, las autoridades se encuentran trabajando en la actuaización de la normativa, para lo cual en 2015 realizaron una serie de talleres destinados a recoger la opinón de la ciudadanía.

“La participación de organizaciones de la zona ha sido muy relevante, ya que nos ha permitido identificar opciones estratégicas respecto a cómo avanzar en materia de mitigación, con los bosques como instrumento principal, minimizando al mismo tiempo los riesgos sociales y ambientales. Además este tipo de acciones ayudarán a formular proyectos de ley para el sector, que incluyan lineamientos respecto de la lucha contra el cambio climático y aspectos normativos nacionales” dijo la directora de Conaf Maule, Andrea Soto.

El objetivo de estos talleres, realizados en la comuna de Villa Alegre, fue obtener una evaluación social y ambiental para identificar cuáles son las causas de la deforestación, la degradación y la no forestación en el territorio maulino.
Por otro lado, para Conaf este tipo de talleres también ha permitido que la población valorice los servicios ambientales de su entorno, y para educar sobre reducción y captura de carbono, mantención e incremento de recursos hídricos, recuperación y conservación de los suelos, aumento de la biodiversidad, entre otras acciones.

MINISTERIO

Debido al impacto global que ha generado el nuevo escenario ambiental, luego de participar en la Convención Marco de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático en 1994 y el Protocolo de Kioto de 2002, nuestro país realizó un compromiso con la comunidad internacional para implementar un plan de adaptación que mitigue los efectos de este fenómeno.

Pese al compromiso adquirido hace casi 15 años atrás, fue sólo en enero de 2010, durante el primer periodo de la presidenta Michelle Bachelet, cuando se crea el Ministerio del Medio Ambiente, institución que llegó a reemplazar a la Comisión Nacional del Medio Ambiente.

Cabe destacar que en términos de legislación ambiental, antes sólo existía un reconocimiento de la vulnerabilidad de Chile frente al cambio climático expresado en la “Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático” de 1999.

Las nuevas acciones para tratar el problema, establecieron que el recién estrenado Ministerio de Medio Ambiente, sería la organización encargada de buscar fórmulas para la adaptación y mitigación, motivo por el cual también se creó la Oficina de Cambio Climático.

OFICINA

La Seremi del Medio Ambiente del Maule, María Eliana Vega, explicó que el trabajo de esta oficina “consiste en generar y recopilar información sobre este fenómeno, principalmente aquella técnica y científica, que sirva para apoyar en el diseño de políticas, planes, programas y estrategias de adaptación y mitigación del fenómeno”.

Agregó que “también cumple el rol de ser la organización encargada de asesorar sobre la posición nacional respecto de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el tema, así como la participación en otras instancias internacionales sobre la materia, sirviendo de vínculo entre la comunidad mundial y fomentar la cooperación entre estas”.

Respecto al “Plan de Acción Nacional” que fue actualizado el 2014, la Seremi dijo que ha sido aplicado de manera gradual a nivel país y sectorial, razón por la cual aún no existen grandes resultados, mientras que en su elaboración están participando la mayoría de los ministerios.

Sobre este mecanismo, Vega explicó que “en definitiva buscamos crear lineamientos para la adaptación con una estructura operativa donde exista coordinación y coherencia en las acciones de los diferentes sectores, las cuales pueden desarrollarse desde uno específico, multisectorial, regional o transversal. Este trabajo también busca profundizar sobre el impacto y vulnerabilidad en determinado sector, permitiendo generar acciones planificadas para minimizar efectos negativos e inclusive aprovechar efectos positivos del cambio climático”.

APORTE MAULINO

Pero no sólo el gobierno se encuentra desarrollando acciones en este ámbito. En el Maule, en particular en la Universidad de Talca, se ejecutan diversos proyectos orientados a mitigar los efectos de esta transformación ambiental.

Uno de los más recientes fue realizado por los académicos Mauricio Ponce y Óscar Vallejos de la Facultad de Ciencias Forestales, quienes durante dos años se dedicaron a estudiar la contribución del arbolado urbano en la mitigación de los efectos del cambio climático.

“El árbol no sólo es un elemento estético, sino que además provee servicios eco sistémicos en la ciudad y debiera ser considerado como una manera integral en la planificación urbana, transformándose además en una solución de bajo costo para enfrentar esta problemática”, indicó el profesor Mauricio Ponce, investigador responsable del estudio.

OTROS PROYECTOS

En la Universidad se realizan además otros dos proyectos que buscan marcar un precedente en la comunidad. Entre ellos destaca la futura creación de un Centro de Excelencia para políticas ambientales, iniciativa que cuenta con el apoyo del Ministerio del Medio Ambiente, en el cual también participará la universidad alemana de Leipzig, entre otras tres instituciones de educación superior estatales de nuestro país.

Otra acción de la Casa de Estudios maulina es el programa UTALCA Sustentable, a cargo de la Dirección de Responsabilidad Social Universitaria (RSU), que tiene por objetivo trabajar mediante una serie de acciones las áreas de “seguridad laboral, eficiencia energética, sustentabilidad corporativa, investigación, capacitaciones, cálculo de huella de carbono, incorporación de la sustentabilidad en el plan académico, gestión de residuos, eficiencia hídrica y una importante vinculación con la comunidad”, explicó el director de RSU, Iván Coydan.