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Estar moroso o tener deudas impagas son circunstancias que nadie quiere, pero que en muchas ocasiones y por diversas razones –como un gasto imprevisto o cesantía, por ejemplo- no se pueden evitar. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurría en el pasado, en la actualidad existe una importante opción: la Ley de Insolvencia y Reemprendimiento que desde abril del 2014 rige en el país, en vez de la antigua Ley de Quiebras.

Sobre esta nueva normativa el académico de Derecho Comercial de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la Universidad de Talca, Mauricio Baquero, dijo que uno de sus aspectos más relevantes es que no solo incorporó procedimientos para ayudar a renegociar a las empresas, sino también a las personas naturales.

“Esto es un cambio radical y una muy buena noticia para el consumidor y el ciudadano, ya que se incorporaron herramientas en la Ley que lo apoyan si tiene problemas financieros”, comentó.

Pero qué es lo que permite esta ordenanza. En palabras sencillas, que unos y otros puedan renegociar sus deudas antes de que sus acreedores los demanden, sentándose con ellos para intentar pactar una salida a la crisis económica que vive quien está sobreendeudado o no puede pagar sus compromisos.

Para ello cuentan con cuatro procedimientos alternativos, dos dirigidos a las compañías -denominadas reorganización y liquidación-, y otras dos para las personas naturales, llamadas renegociación y liquidación de bienes.

CÓMO ADHERIR A LA LEY

El ente encargado de analizar y colaborar durante el desarrollo de los procedimientos antes mencionados es la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento (Superir), que cuenta con oficinas en todas las capitales regionales del país. La presentación de los antecedentes ante este organismo es gratuita y voluntaria.

Para aquellas personas que no hayan podido cumplir con sus compromisos financieros, la Ley pone como condición tener dos o más obligaciones vencidas por más de 90 días, y que ellas en conjunto superen las 80 UF, es decir, más de 2 millones 127 mil pesos aproximadamente (considerando la UF del mes de mayo). Además, no deben tener un juicio ejecutivo en su contra o que se le haya solicitado el inicio de un procedimiento de liquidación.

Una vez que la persona efectúe la presentación en la Superintendencia, ésta tiene 5 días para estudiar sus antecedentes, dictando luego una resolución de admisibilidad con la que se da inicio al procedimiento. Desde ese momento y hasta su término, se otorga lo que se denomina una “protección financiera concursal”, que le permite al deudor estar protegido para poder negociar libremente con sus acreedores.

Luego se cita a estos últimos y al deudor a una audiencia donde se determina el monto que se debe. Tras este acuerdo viene un proceso de negociación entre las partes y si se logra un acuerdo, éste se plasma en un documento formal.
Un dato importante que establece la Ley, es que el acuerdo es válido cuando es firmado por dos o más acreedores que representan más del 50% de la deuda total.

Las alternativas a pactar pueden ir desde un mayor plazo, la posibilidad de condonación de parte de los intereses, lo que dependerá directamente de quienes negocian. El deudor puede solicitar de manera excepcional realizar una segunda audiencia si no se ha llegado a un pacto. Si luego de todo el procedimiento el acuerdo no ocurre, los acreedores definirán una forma de vender los bienes del deudor. Si el moroso no está de acuerdo, se remitirán los antecedentes al tribunal correspondiente.

Quien solicite el procedimiento y sea declarado como admisible, no puede volver a someterse a este sistema dentro de los 5 años siguientes.

MAULE

A nivel nacional, desde su implementación y hasta marzo de este año, la Superir recibió 5.370 procedimientos concursales, es decir, aquellos que fueron admisibles para ampararse en la Ley. En el caso del Maule, las consultas recibidas por este organismo fueron cerca de mil 600, concretándose en procedimientos una pequeña cantidad de éstas.

“Se han registrado el inicio de 78 procedimientos de renegociación, 133 liquidaciones de bienes de personas, 4 reorganizaciones y 60 liquidaciones de empresas”, indicó el coordinador de la Superir en la zona, Nicolás Reyes.

“En la misma línea y considerando la última información publicada por el SII respecto a la cantidad de Pymes que registra la región del Maule, de 60.516 el 0,09% ha solicitado su liquidación desde el inicio de la normativa en 2014”, agregó la autoridad regional.

PAÍS

Durante el 2016 la Superir acogió 2.873 procedimientos concursales, aumentando en un 89% respecto al 2015; de ellas 944 solicitudes fueron de Renegociación, 1.175 Liquidaciones de Bienes de Personas, 53 Reorganizaciones de Empresas y 701 Liquidaciones de Empresas.

Esto de acuerdo a Reyes, se debe en parte a la difusión que se ha realizado de la norma. “Debemos continuar difundiendo los procedimientos entre las personas y empresas, para que se empoderen como usuarios y consumidores, y puedan enfrentar sus problemas de deudas con mejores herramientas”, dijo, e invitó a quienes lo requieran a acercarse a las dependencias regionales ubicadas en 3 Poniente N° 1290, esquina 2 Norte, o ingresar al portal www. superir.gob.cl

En relación al perfil de aquellos que accedieron a este sistema durante el 2016, de 944 renegociaciones, realizadas 566 correspondieron a hombres, es decir un 60% del total, mientras que 378 fueron efectuadas por mujeres. En cuanto a las edades, la mayor participación se dio en el grupo que fluctúa entre los 30 y 44 años. Respecto a los montos adeudados, estos fueron en promedio de 25,4 millones de pesos.

EMPRESAS

A nivel nacional, cerca de 700 empresas se acogieron a la normativa el 2016, aumentando en un 18% las reorganizaciones en relación al año anterior, mientras que las liquidaciones doblaron en número a las realizadas el 2015.

Los principales rubros que utilizaron estos procedimientos fueron de la construcción (34%), comercio al por mayor y menor (21%) e industrias no metálicas (17%). En cuanto al tamaño de estas compañías, la Superir indicó que la mayor parte de ellas correspondió a grandes empresas (49%), seguido de medianas (36%), pequeñas (9%) y microempresas (6%).

En el caso de la Región del Maule, 4 optaron por la reorganización, mientras que a 60 le fueron liquidados sus bienes a través de este sistema.

“El aumento exponencial de estos procedimientos concursales se debe a que las empresas, gracias a los beneficios de la normativa, han preferido enfrentar su situación de iliquidez y utilizar las vías formales de solución”, expresó el superintendente Hugo Sánchez.

La autoridad nacional agregó que para este año esperan fortalecer el proceso de atención a la ciudadanía y la presencia regional.

DICOM

Una de las principales pesadillas de muchos deudores, es la posibilidad de ingresar a Dicom, sigla que corresponde al Directorio de Información Comercial en Chile administrado por Equifax, que es utilizado por las instituciones bancarias y comerciales para conocer los niveles de riesgo de sus potenciales clientes.

Dicom reúne información de una serie de fuentes nacionales, como por ejemplo la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, el Boletín de Informaciones Comerciales que es el banco de datos original y oficial de cheques protestados y morosidades del sistema financiero y comercial, además de la Dirección del Trabajo, entre otras instituciones, las que le permiten actualizar semanalmente el registro.

“Esta es una forma de conocer los historiales financieros de las personas. Hoy además estas empresas que reúnen información las comparten con otras similares a nivel internacional, lo que significa que si una persona con un mal comportamiento crediticio viaja al exterior y quiere tomar algún producto bancario como un préstamo o tarjeta de crédito, si el sistema de ese país está asociado al chileno, no podrá realizar la transacción”, explicó el académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Talca, Alejandro Rodríguez.

CÓMO SALIR

Actualmente, 3 millones 800 mil chilenos tiene deudas y está en Dicom, según datos de la misma entidad, siendo los dos segmentos más endeudados los adultos mayores y los jóvenes.

En la región del Maule en 2016 formaron parte del registro 103.936 personas. De ellas cerca de 78 mil podrían realizar los trámites que requieren para salir del sistema.

La propia empresa generó un portal denominado www.chaodeudas.cl, que permite a quienes tengan deudas impagas ver la posibilidad de regularizar su situación con casas comerciales y entidades bancarias, que a su vez otorgan ciertos beneficios a sus deudores, como la disminución de intereses.

De todas maneras lo primordial para salir del sistema es realizar el pago de la deuda. En el caso que ésta se encuentre registrada en el Boletín Comercial además se deben cancelar los gastos que se generen de este proceso.

La empresa con la que se contrajo la deuda es la encargada de comunicar la actual situación del deudor y decir que el pago se ha efectuado correctamente. Si se ha repactado el crédito, esta deuda no debería aparecer en el registro y en este caso, también es la empresa acreedora quien debe informar de esto a Dicom.