Si bien se aconseja retrasar lo más posible el uso de estas herramientas por parte de menores de edad, cada vez son más los niños, niñas y adolescentes que las usan sin ningún tipo de supervisión. Ante esta realidad, especialistas sostienen que la mejor defensa frente a las numerosas amenazas virtuales que circulan en la red son adultos que desde temprano se involucren y les enseñen a hacer un buen uso de ellas. (Págs. 2-3).