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Impacto de las células madres en las investigaciones de la salud

Impacto de las células madres en las investigaciones de la salud

Agosto 28, 2018100Views

Este campo de la medicina se ha convertido en una alternativa en la medicina del futuro y cuenta con un Centro especializado en la Universidad de Talca. La efectividad de las células está comprobada en problemas hematológicos y del sistema inmune, enfermedades hematopoyéticas y autoinmunes, así como su certeza en el trasplante de médula ósea.

Las investigaciones con células madres están a la vanguardia de la medicina y son una gran promesa en la biotecnología contemporánea.
Las células madres se definen a través de dos de sus propiedades. En primer lugar son capaces de auto-renovarse y también convertirse en diferentes células del mismo tipo. La segunda es que pueden madurar o diferenciarse de células especializadas que cuentan con funciones específicas como las neuronas, células de piel, sangre y otras.
La doctora Mónica Carrasco, académica de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Talca, explicó que existen de varios tipos “y se encuentran naturalmente en muy bajo porcentaje, muchas veces en menos del 1% de nuestro cuerpo adulto, y son importantes debido a su potencial en terapias de reemplazo”.
“Las podemos encontrar en todos aquellos tejidos que pueden regenerarse, por ejemplo, en la médula ósea y tejido adiposo, pero son las células madres de cordón umbilical las más conocidas. No obstante, nuestro objetivo es trabajar con células madres inducidas, que provienen de biopsias de piel de los pacientes y son inducidas a través de cuatro factores ya definidos por un científico japonés, los cuales las convierten células en células madres pluripotenciales inducidas (IPS) y son este tipo de células lo que utilizamos en el centro de investigación para entender los mecanismos de enfermedades neurodegenerativas”, explicó.

CENTRO

Mónica Carrasco, junto al doctor Juan Pablo Tapia, ambos investigadores con amplia trayectoria, están encargados del Centro de Investigación en Células Madres y Neurociencias de la UTALCA, el cual fue inaugurado en diciembre de 2017 con el fin de formar capital humano avanzado que sustente la investigación en el área de neurociencia y el estudio de enfermedades relacionadas a la neurología.
Ubicado en el Campus Talca, esta unidad -pionera entre las universidades estatales- es una de las más avanzadas del país. Allí un equipo de científicos utiliza técnicas celulares y moleculares para investigar enfermedades inhabilitantes, con especial enfoque en la Esclerosis lateral Amiotrófica (ELA), Parkinson, enfermedad de Huntington y padecimientos crónicos como la diabetes. Además, profundizan el estudio del cáncer.
En la actualidad, el recinto está dedicado a entender los mecanismos de dichas enfermedades neurodegenerativas para luego desarrollar una estrategia efectiva.
“Estamos preparando todo para poder tener certificación y comenzar nuestro plan de desarrollo para llegar a tratamientos, no será fácil ni rápido, pero estamos trabajando para esto”, sostuvo Carrasco.

TERAPIA

El rango de enfermedades a tratar con las células madres es aún muy pequeño. Algunos médicos adelantan que no superan las 80 patologías, en donde existe una efectividad comprobada en algunos problemas hematológicos y del sistema inmune, enfermedades hematopoyéticas (diabetes) y autoinmunes (lupus y artritis reumatoide), y en el caso más certero con el trasplante de médula ósea.
“En Chile hay varias compañías privadas que ofrecen servicios con tratamientos de células madres. Pero mi recomendación es ser cuidadoso al respecto porque no hay muchos casos de tratamientos exitosos con células madres, esto no significa que en el futuro logremos estos avances, pero por el momento son pocos los tratamientos efectivos”, resaltó Carrasco.
“Si hay potencial de tratamiento para todas aquellas enfermedades que necesiten reemplazo celular, creo que lo más pronto será la generación de piel para quemados u otros problemas asociados a la perdida de tejido. Otro caso que está muy pronto a solucionarse es el de las terapias para tratamiento de diabetes, como lo es por ejemplo el producir in vitro células de páncreas sanas que produzcan insulina y así poder diseñar terapias específicas para cada paciente, ya sea utilizando su propia insulina o haciendo reemplazo celular”, graficó.
Sin embargo, la especialista afirmó estar un poco más lejos de tener terapias para enfermedades neurodegenerativas, puesto que existen muchos desafíos a superar, sobre todo en la Esclerosis Lateral Amiotrófica.
“En el caso del Parkinson el panorama es más favorable, ya que las neuronas afectadas se encuentran localizadas en lugares muy precisos del cerebro y en la actualidad hay terapias que han resultado parcialmente exitosas. Lo que sí sabemos es que queda mucho por investigar y trabajar para poder tener procedimientos realmente efectivos”.

PROCEDIMIENTOS EXPERIMENTALES

Por otra parte, existen consideraciones particulares al usar terapias con células madres, especialmente cuando un tratamiento se encuentra en fase experimental y no está comprobado clínicamente.
Ante ello, Carrasco señala que “cuando un paciente se enferma gravemente es posible que esté dispuesto a arriesgar mucho por su posible tratamiento. Nosotros podemos educar a la población y decirles que es un riesgo tomar tratamientos que no han sido estudiados, pero es muy difícil ponerse en los zapatos de alguien que está sufriendo una enfermedad catastrófica. La decisión es muy personal”.
“Lo que podemos decir es que si una persona busca tratamientos, nuestra recomendación es acercarse a centros certificados, laboratorios que sean avalados internacionalmente bajo reglas GMP/ISO, profesionales responsables con trayectoria y formación acorde. Los países líderes en estos tratamientos son Estados Unidos, China, Japón e Israel”.
Es importante resaltar que existen diferencias entre un tratamiento clínico aprobado y una intervención experimental. El primero de ellos, implica que organizaciones internacionales han evaluado las pruebas preclínicas con células madres. Mientras que el segundo, son terapias que aún están en fase de prueba, es un método exploratorio que no garantiza si los resultados serán positivos o negativos.
“En muchos países existen leyes que regulan el uso de células madres, pero nosotros en Chile aún no legislamos al respecto y es por eso que debemos tener mucha cautela al confrontar los tratamientos en nuestro país. Existe mucho desacuerdo en cuanto a la efectividad de las terapias, principalmente porque cada individuo puede responder de manera diferente a posibles tratamientos y por esto mismo es difícil evaluar la efectividad en pruebas preclínicas”.

ESTRATEGIA

La especialista añadió que para diseñar una estrategia adecuada para la aplicación de células madres es importante “entender” la enfermedad.
“Hay muchas consideraciones. Primero debemos entender cómo es que ocurre la enfermedad, para eso utilizamos las células madres pluripotenciales inducidas y luego las diferenciamos a la célula en cuestión, por ejemplo, neuronas motoras en el caso de ELA. Una vez obtenidas las neuronas del paciente ELA, las podemos estudiar comparándolas con el paciente normal y así entender porque se mueren estas neuronas. Si entendemos los mecanismos de la enfermedad podremos diseñar diversas estrategias ya sea probar drogas o factores que potencien la sobrevida neuronal”, indicó.
“Otro factor muy crítico es tener dependencias que nos permitan producir células dirigidas a terapias de reemplazo y luego inyectarlas al paciente, no es tan sencillo como suena y las mayores complicaciones pasan por tener laboratorios de producción que poseen los requerimientos internacionales de manufactura GMP. No conozco en Chile muchos laboratorios acreditados y los que hay tiene limitaciones. Pero nosotros desde la Universidad de Talca estamos trabajando para lograr esto”, puntualizó.
Como reflexión final, Carrasco expresó que la Universidad está colocando todos sus esfuerzos para potenciar el área de biomedicina desde la región del Maule. Muestra de ello es la construcción del nuevo Campus Clínico que estará ubicado en el ex Hospital Italiano y la puesta en marcha de un doctorado en Ciencias Biomédicas que permita atraer nuevos investigadores a la Institución.
“Queda mucho por investigar pero el futuro se ve positivo. Ahora estamos focalizados en generar herramientas que hagan factible el estudio de enfermedades neurodegenerativas con modelos humanos que usan células madres pluripotenciales inducidas de pacientes, queremos entender estas enfermedades para luego diseñar estrategias que permitan detener el progreso de las enfermedades y que a su vez sean accesibles a todos los sectores de la población”, afirmó.