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Cáncer de piel: el lado oscuro de la exposición solar

Cáncer de piel: el lado oscuro de la exposición solar

Marzo 6, 201842Views

Convertida en la tercera causa de muerte en el país, esta enfermedad se puede prevenir si desde temprano se toman medidas adecuadas como no exponerse al sol sin la debida protección.

Hace dos años, Carolina Contardo, notó que un lunar que tenía en la espalda comenzó a crecer, cambió de color y, además, le picaba. Ante estas evidentes alteraciones, decidió consultar a un médico.
“Luego de examinarme, dijo que no era grave, que quizás podría ser fruto de la exposición prolongada al sol”, recordó, vinculando las palabras del facultativo a los largos veranos que vivió desde que era niña en las playas de Iloca, donde su mayor preocupación era aprovechar las soleadas tardes para conseguir un buen bronceado.
Lejos de tranquilizarla, la última frase del especialista la inquietó aún más. “No me gustó eso de ‘podría’ y consulté otra opinión”, dijo, tras lo cual recibió el diagnóstico: tenía un melanoma, un tipo de cáncer a la piel que se origina en los melanocitos, como se denomina a las células responsables de la pigmentación.
“Luego de algunos exámenes me operaron. Literalmente, siento que me salvaron la vida”, recordó aliviada la mujer, hoy de 29 años, que de todas formas cada dos años debe realizarse chequeos preventivos para detectar la eventual reaparición de la enfermedad.
Como en el caso de Carolina y en el de muchos otros, la exposición solar es una de las principales causas para el desarrollo de esta dolencia.
“Lo que comúnmente conocemos como cáncer de piel es el crecimiento descontrolado de células anormales, ya sea por factores propios del individuo, o externos/ambientales, siendo el más importante la exposición a la radiación solar”, explicó el director de la Escuela de Medicina de la Universidad de Talca, Claudio Cruzat.
La jefa del servicio de Dermatología del Hospital Regional de Talca, Diana Yanine coincidió con el académico. “La radiación ultravioleta del sol está claramente documentada como un factor de riesgo que aumenta la prevalencia del cáncer de piel”, explicó.
La profesional advirtió que debido a los cambios que se han registrado en el medio ambiente en las últimas décadas, se elevó el potencial dañino de este elemento.
“En la medida que ha disminuido la capa de ozono, la radiación solar nos llega más directamente a la superficie de la tierra, por lo tanto, se filtra menos y daña más la piel. Por eso si no nos protegemos en la época de primavera-verano el riesgo de cáncer de piel aumenta”, precisó.

DAÑO ACUMULATIVO

La doctora Yanine hizo una especial advertencia en cuanto a que el perjuicio que genera la exposición inadecuada al sol no desaparece con el tiempo, sino que se acumula.
“La radiación solar produce daño en el ADN de la célula epidérmica, lo que es acumulativo, progresivo e irreversible, produciendo fallas en la reparación genética. Por ello es muy importante prevenir antes de los 18 años, porque en la infancia se recibe más del 50% de la luz ultravioleta que debemos recibir durante toda la vida. Por tanto, es muy importante proteger a la población infantil”, remarcó.
Cabe mencionar que estudios científicos han demostrado que el 80% de los problemas de la piel en personas mayores de 50 años son causados por daños producidos por el sol durante sus años de infancia.

CIFRAS

En Chile, según la autoridad sanitaria, en los últimos 5 años la tasa de cáncer a la piel ha aumentado de 20 a 25 casos por cada 100 mil habitantes. La región de Antofagasta sigue siendo la zona la más afectada con niveles de prevalencia mayores, mientras que la región del Maule ha mantenido la tasa nacional, es decir, 25 casos por cada 100 mil habitantes.
En tanto, según pronósticos de la Corporación Nacional del Cáncer, una de cada 10 personas tendrá durante su vida algún tipo de cáncer de piel en el país. De ahí la importancia de redoblar esfuerzos en prevención y educar a la población sobre el daño acumulativo que genera el sol.

SÍNTOMAS

Como ocurrió con Carolina, hay algunas señales que permiten advertir que algo no marcha bien.
“Es importante poner especial atención si hay cambios en el color, textura, forma y tamaño de un lunar o mancha de nacimiento; una mancha que crece, pica, duele, se transforma en costra, se erosiona o sangra; una herida que no sana en más de cuatro semanas o sana y se reproduce”, detalló el doctor Cruzat.
El director de la Escuela de Medicina de la UTALCA advirtió que la falta de un diagnóstico oportuno puede incluso derivar en la muerte del paciente por metástasis, en caso de presentar un melanoma maligno.
De igual modo, señaló que si bien todos estamos expuestos a desarrollar esta dolencia, existen algunas características físicas que pueden favorecer su aparición.
“Se ha comprobado que tienen mayor nivel de riesgo las personas de piel muy clara, quienes tienen una exposición solar considerable; personas con pelo rubio o pelirrojo, ojos claros; y quienes poseen entre 100 o más lunares, por ejemplo. Además, hay que prestar especial atención cuando hay antecedentes de quemaduras solares en la infancia; personas con antecedentes familiares de melanoma maligno o personas que han vivido expuestas a hidro arsenicismo crónico, enfermedad ambiental crónica asociada al consumo de aguas contaminadas con sales de arsénico”, precisó el académico.

TRABAJADORES

A lo anterior, la doctora Yanine sumó la situación de los trabajadores agrícolas, quienes por la naturaleza de su labor se encuentran constantemente al sol.
“La exposición solar constituye en el Maule una patología laboral, considerando que la actividad agrícola es una importante fuente de trabajo. La foto exposición en el obrero agrícola es muy alta y permanente, por ello la Ley obliga a otorgarle a los trabajadores, protectores solares en cremas. Estas deben aplicarse cada 3 horas, en cantidad abundante, especialmente entre las 10:00 y las 17:00 horas”, indicó.

PREVENCIÓN

A juicio de los especialistas, el arma más efectiva para evitar el cáncer de piel es la prevención, por lo que instaron a la ciudadanía a informarse y educar desde temprano sobre los riesgos vinculados a la exposición solar.
“Existe conocimiento sobre el tema, pero no conciencia, y esto aún lo podemos apreciar midiendo el número de personas que acuden al solárium o cabinas de bronceado, las cuales ya fueron incluidas por la Organización Mundial de la Salud entre los factores de riesgo para provocar cáncer de piel”, dijo la jefa del servicio de Dermatología del Hospital Regional.
“Otro ejemplo es considerar el número de personas que acude con sus hijos a la playa o piscinas en nuestro país en el horario de mayor riesgo de radiación solar, esto es, entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde”, agregó.
La doctora Yanine también alertó sobre la valoración que existe en torno al bronceado. “No debe ser preconizado como un ‘ideal’ estético”, afirmó.
Por otra parte, el profesor Cruzat, instó a la población a desarrollar el hábito de revisar –durante todo el año- los reportes sobre radiación ultravioleta que emite periódicamente la Dirección Meteorológica de Chile. “Para protegernos si ésta incrementa”, acotó.
“Recordemos que las ciudades del norte del país, más cercanas al Ecuador, o las personas que viven en altura, siempre van a estar más expuestas durante gran parte del año y no sólo en verano”, agregó.

NIÑOS

Los especialistas señalaron que el cuidado de la piel, en especial de los niños, debe ser constante y no solo en verano. Para ello recomendaron el uso de ropa adecuada, así como un gorro o sombrero de ala ancha mientras juegan al aire libre, y formarlos en el hábito del uso del protector con filtro solar, haciéndolo parte de la rutina diaria del mismo modo en que se les enseña a lavarse los dientes y las manos.
También advirtieron que no se debe exponer a al sol a menores de seis meses debido a que su piel aún no tiene la protección de la melanina.

FOTOPROTECTORES

Por largo tiempo, era común denominar como “bloqueadores” a los productos que se vendían en el comercio para proteger la piel del sol. Una denominación que, según los especialistas, no es apropiada.
“Lo adecuado es referirnos a ellos como ‘protectores’ solares y no como ‘bloqueadores’, concepto que sugiere una falsa sensación de seguridad, y tampoco como ‘bronceadores’, ya que el objetivo de éstos es proteger la piel y no buscar un bronceado”, aclaró el doctor Marcelo Veloso, del Instituto Nacional del Cáncer.
El profesional agregó que “los protectores solares o fotoprotectores son productos químicos diseñados por la industria en forma de crema, lociones, geles, etc., para uso local en la piel, cuyo objetivo es proteger contra el daño inevitable y NO para aumentar los tiempos de exposición solar”.
En cuanto a las áreas de aplicación, en especial durante el periodo estival que es cuando aumenta la exposición al sol, se debe tener especial cuidado con la parte superior del cuerpo -como cara, orejas, cuello, hombros, escote y espalda-, que son las zonas donde esta enfermedad se presenta con mayor frecuencia.
Otra recomendación es aplicar el producto media hora antes de exponerse al sol, y reaplicar cada 2 o 3 horas. En caso de exponerse al agua, debe utilizarse nuevamente en todas las áreas expuestas.
Los especialistas no recomiendan usar productos de años anteriores, ya que advirtieron pierden su efectividad al haber sido abiertos o haber estado expuesto a altas temperaturas, aún pese a estar cerrados.