Generar hábitos de estudio en los niños es una tarea ardua para muchos padres, pero no imposible si se siguen algunas indicaciones entregadas por expertos.
Carolina Palacios, orientadora del Colegio Rauquén de Curicó sostuvo que si bien existen métodos universales, cada estudiante debe buscar como satisfacer sus necesidades académicas y desarrollar estrategias de motivación.
“Lo básico es sentirse fuerte para estudiar, pensando en todo momento que se pueden obtener los mejores logros”, señaló.
Diversos análisis coinciden en que la forma de progresar académicamente no es algo natural o intuitivo, sino que debe ser un proceso guiado. Esto, porque el sistema escolar es una institución creada por la humanidad con una estructura educativa que a veces es muy abstracta y requiere de mayor atención, por lo cual los padres deben apoyar a sus hijos en el desarrollo de estos hábitos.
“Aún cuando como adultos pensemos que el trabajo del niño es estudiar, no es necesariamente una labor que sepa hacer intuitivamente, por lo tanto, lo primero es dejar de asumir que un niño solo va a poder hacer las tareas, que no necesitará ayuda y estará motivado”, dijo la psicóloga y académica de la UTALCA, Tatiana Canales.

EL ESTUDIO NO ES CASTIGO

Uno de los “pecados” en que a veces caen los padres es ampararse en el estudio como sanción. “Si como castigo envía a su hijo a estudiar, entonces lo asociará con mala onda, y con ello nunca va a desarrollar interés por el estudio”, comentó Canales, quien insistió en la necesidad de estructurar horarios para que pueda desarrollar de forma cómoda esta actividad.
En tanto, muchos padres se transforman en verdaderos guardianes de las tareas acompañando a los menores durante su realización, medida cuya efectividad, según la psicóloga de la UTALCA, debe ser evaluada caso a caso.
“Si él o la alumna se ordena solo y tiene una tendencia a organizarse de manera autónoma, lo mejor es mantener esa conducta. Ahora si no puede organizarse y olvida fácilmente sus deberes escolares se les debe apoyar más directamente”, planteó.
En ese sentido, aconsejó que si deja una tarea sin hacer, debe terminarla al día siguiente pero sin que ello sea expuesto como un castigo, sino como la consecuencia lógica de ese incumplimiento.
“Esto ayuda si estamos trabajando para generar rutinas de estudio y se resta la sensación de ‘injusticia’ frente a la reparación de la falta. Pero es importante que esta situación sea anunciada desde antes y que no parezca algo antojadizo”, enfatizó.

AMBIENTE POSITIVO

Lo primero, señalan los especialistas es establecer ambientes que sean favorables al estudio, pero no sólo físicos, sino también psicológicos. “Es recomendable un lugar tranquilo, cómodo, sin distracciones como música, televisión, gente o computador”, indicó la orientadora del Colegio Rauquén.
Sostuvo que otro aspecto de gran importancia es generar horarios, es decir, que el niño sepa que el estudio tiene una hora definida, al igual que las otras actividades que realiza durante el día.
Tatiana Canales dijo que no debe pasar mucho tiempo entre el término de la jornada escolar y el momento de hacer las tareas. “No después de los juegos, sino posterior a la llegada del niño a su casa, luego de comer o de descansar un rato corto”, precisó la académica de la UTALCA.
Agregó que de esta forma al tener la materia más fresca en la memoria será más fácil terminar los deberes y, en caso de dudas, resolverlas con tiempo. La especialista aseveró que de esta forma se aprovecha mejor el tiempo y, además, se evita el sentimiento de frustración tanto en el alumno como en el apoderado al no poder abordar con tranquilidad materias que pueden requerir de más dedicación.
Con todo, la académica recomendó que al estudiar es conveniente tomar descansos de unos 15 minutos, ya sea para comer algo, ir al baño o simplemente descansar. “No es conveniente estudiar cuando se está cansado”, acotó.
En el caso de los niños más pequeños, Carolina Palacios recomendó usar como estímulo cuadernos con colores llamativos.
A los más grandes, en tanto, les aconsejó estudiar en grupo como forma de reforzar la seguridad en sus conocimientos.
Según la orientadora de colegio curicano, lo más importante es la constancia y periodicidad. “Estudiar un poco cada día es más efectivo que estudiar muchas cosas a la vez pero en poco tiempo”, comentó.